Funciones del Neurólogo

Funciones del Neurólogo

El objetivo principal del neurólogo es el de optimizar el estado médico, neurológico y conductual del paciente.

Cuando el paciente ingresa, el médico neurólogo se encarga de evaluar inicialmente al paciente, sus antecedentes y su situación actual:

  1. Evaluación inicial del paciente: A través del examen neurológico se puede determinar el lugar de la lesión para poder ayudar a dirigir el tratamiento más adecuado.  También se identifican los déficits físicos, neurológicos, cognitivos y conductuales que perjudicarán la recuperación funcional del paciente, así como la capacidad de realizar tareas específicas.
  2. Antecedentes personales: El neurólogo debe conocer las enfermedades previas al ingreso, es decir, las comorbilidades médicas que deben ser tratadas. Concretamente, la hipertensión arterial, la dislipemia, la diabetes y los problemas cardiacos.
  3. Evaluación de la situación actual del paciente con el objeto de prevenir  las complicaciones derivadas de la medicación, las enfermedades previas y el daño cerebral. Por ejemplo, crisis epilépticas, infecciones (respiratorias y urinarias), deshidratación, síncopes, etc.

Durante el ingreso se supervisa y controla el tratamiento farmacológico tanto neurológico como médico. Si fuera necesario, se solicitan pruebas diagnósticas que ayuden al diagnóstico (analíticas, pruebas de neuroimagen y neurofisiológicas) o la opinión de un segundo especialista cuando las patologías asociadas lo requirieran.

Cada semana, el equipo de neurorrehabilitación se reúne en sesión clínica para comentar los objetivos neruorehabilitadores de cada paciente y los progresos e impedimentos para alcanzar estos objetivos (por ejemplo: dolor, depresión, espasticidad, manifestaciones extrapiramidales, inestabilidad cardiovascular o respiratoria).

En el momento del alta hospitalaria, el neurólogo evalúa su evolución médica y las secuelas neurológicas para emitir un informe médico junto con el equipo de neurorrehabilitación.

Funciones del Médico Rehabilitador

Previo al ingreso del paciente:

Valoración de los informes del paciente

Al ingreso del paciente:

  • Valoración del estado general y de la piel (presencia y estado de UPPs)
  • Valoración de la necesidad de medidas antiescaras (colchón antiescaras, cojín antiescaras, protecciones, taloneras…)
  • Valoración de la necesidad de silla de ruedas u otras ayudas técnicas para sus desplazamientos
  • Valoración de la necesidad de contenciones
  • Exploración general
  • Exploración neurológica
  • Exploración desde el punto de vista rehabilitador: balance articular, balance muscular, coordinación y equilibrio, existencia de dolor, espasticidad, temblor, rigidez, déficits sensitivos, posicionamiento, control de tronco, capacidad de paso de sedestación a bipedestación, patrón de bipedestación, capacidad y patrón de marcha, posibilidad de manipulación, capacidad funcional del paciente.
  • Observación del paciente en diferentes situaciones y entornos (cama, gimnasio, sala de terapia ocupacional, comedor…) con el fin de determinar la situación funcional real
  • Administración de distintas escalas de valoración del paciente
  • Planificación de objetivos terapéuticos
  • Comunicación al equipo de fisioterapia y terapia ocupacional de la situación clínica y funcional del paciente, de las pautas de tratamiento a seguir, precauciones, riesgos y objetivos terapéuticos
  • Entrevista inicial con la familia
  • Elaboración de informe médico de ingreso
  • Presentación del paciente en sesión clínica

Durante el proceso rehabilitador: 

  •  Revisión diaria de los pacientes y de las incidencias
  • Diagnóstico y tratamiento de los procesos intercurrentes durante el proceso rehabilitador
  • Valoración de la necesidad de ayudas técnicas u ortésicas y prescripción de las mismas
  • Diagnóstico, valoración, aplicación y seguimiento de tratamientos de la espasticidad (farmacológico, posicional, toxina botulínica)
  • Diagnóstico y tratamiento del dolor
  • Valoración, junto a fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales, de la necesidad y conveniencia de tratamientos específicos (punción seca, neurotaping propioceptiva, terapia restrictiva…)
  • Programación del electroestimulador BIONESS H300
  • Revisión de los objetivos terapéuticos
  • Entrevistas evolutivas con las familias
  • Elaboración de informes evolutivos
  • Solicitud de pruebas complementarias o consultas externas
  • Elaboración de informes para la solicitud de ayudas y recursos sociales

 Previo al alta:

  • Entrevista con los familiares. Valoración de los recursos al alta, orientación sobre adaptaciones domiciliarias y ayudas técnicas, pautas de cuidados, entrenamiento, junto a los fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales, en movilizaciones, transferencias, ayudas en la marcha, actividades básicas de la vida diaria. Entrenamiento, junto a enfermería de cuidados de sondas y alimentación enteral, cuidado de piel. Entrenamiento, junto a auxiliares de transferencias en grúa, aseo, cambio de pañales.
  • Elaboración de informe de alta
  • Pauta de tratamiento al alta

 

Funciones del Logopeda

 

1.- FASE DE EVALUACIÓN.-

– Revisión de los informes aportados por la familia y/o remitidos por los hospitales de referencia u otros centros especializados de tratamiento.

– Recogida de datos sobre antecedentes familiares y personales de interés e historia de la enfermedad actual.

– Entrevistas clínicas con los familiares y/o responsables del paciente, en caso necesario.

– Evaluación, valoración y diagnóstico de la existencia o no de alteraciones en la deglución:

–       Examen de las funciones orofaciales básicas (respiración, soplo, tos y reflejo de arcada).

–       Examen de las estructuras faringo-laríngeas (paresia y/o asimetría facial, desviación lingual, sellado labial, velo palatino, maxilares, articulación témporo-mandibular y tono muscular).

–       Examen de la movilidad orofacial (cejas, labios, lengua, mejillas, mandíbula y velo palatino): fuerza, rango, velocidad, precisión, estabilidad motriz y tono.

–       Examen del patrón masticatorio y deglutorio: normal o atípico.

–       Examen de las fases de la deglución: oral preparatoria, oral de transporte, faríngea y esofágica (alteraciones deglutorias, estasis salival, aspiraciones, degluciones fraccionadas, pausas prolongadas, cambios de voz, tos frecuente, sensación de falta de aire…).

–       Examen deglutorio adaptado para el niño con parálisis cerebral (succión, deglución, mordida y masticación).

–       Método de Exploración Clínica Volumen-Viscosidad (MECV-V) para detectar posibles disfunciones en la eficacia y seguridad de la deglución: bolos alimentarios de 3 viscosidades (néctar, líquido y pudin) y 3 volúmenes crecientes (5, 10 y 20 ml.).

–       Monitorización de la saturación periférica de oxígeno (pulsioxímetro).

–       Diagnosticar el tipo de disfagia (orofaríngea/esofágica, mecánica/funcional).

–       Valorar el tipo de alimentación en función de la gravedad de la disfagia: alimentación por vía oral/ nutrición enteral por sonda nasogástrica o de gastrostomía.

–       Establecer el tipo de dieta por vía oral: basal, de fácil masticación y triturada.

–       Determinar la consistencia de los líquidos en función de la cantidad de espesante: néctar, miel y pudin.

–       Informar al departamento de enfermería de las dietas de los pacientes con disfagia, tras la valoración al ingreso.

–       Asesorar al personal auxiliar sobre las pautas de alimentación a seguir con los pacientes con alteraciones en la deglución.

–       Solicitar la derivación al especialista ORL para valoraciones complementarias, en caso necesario.

-Evaluación, valoración y diagnóstico de la existencia o no de alteraciones en la voz:

–          Examen de la función vocal: análisis acústico de la voz mediante programa informático (Multi- Speech), cálculo del cociente de fonación y prueba s/z.

–       Valoración de los parámetros fono-respiratorios: espirometría informatizada, tipo respiratorio y cálculo de los diferentes tiempos fono- respiratorios (fonatorio, espiratorio, de apnea, de espiración y de emisión máxima).

–          Valorar el comportamiento fonatorio general durante el habla espontánea y la lectura de un            texto: postura, coordinación fono- respiratoria, ritmo del habla y volumen de la voz.

–          Solicitar, en caso necesario, la derivación al especialista de ORL para una exploración anatómica y funcional de la laringe.

-Evaluación, valoración y diagnóstico de la existencia o no de alteraciones en el habla:

– Examen general de la motricidad orofacial y faringolaríngea: simetría facial, soplo, tipo respiratorio, masticación, deglución, estasis salival, praxias orofaciales…

– Examen adaptado de la motricidad orofacial y faringolaríngea para el niño con parálisis cerebral.

– Examen fono-articulatorio por repetición de palabras y frases.

– Registro Fonológico Inducido mediante la presentación de imágenes.

– Examen de la inteligibilidad global del habla.

-Evaluación, valoración y diagnóstico de la existencia o no de alteraciones en el lenguaje (oral y escrito) y en la comunicación:

– Valoración del lenguaje en niños en la etapa preverbal: atención visual y auditiva, imitación, seguimiento de órdenes, intención comunicativa, vocalizaciones…

– Valoración de la expresión verbal: evaluar la capacidad para repetir, evocar, denominar por confrontación visual, recitar series automáticas, describir, conversar y expresarse espontáneamente.

– Valoración de la comprensión oral: evaluar la capacidad para identificar imágenes, seguir órdenes simples y complejas y comprender material ideativo complejo.

– Valoración de la lectura: evaluar la capacidad para discriminar letras y palabras escritas, reconocer palabras escritas, comprender el deletreo oral, emparejar dibujo y palabra y leer oraciones y párrafos.

– Valoración de la escritura: valorar la mecánica de la escritura, la transcripción de series de letras y numéricas, el dictado elemental, la denominación por confrontación escrita, el deletreo dictado, oraciones dictadas y la escritura narrativa.

– Valoración de la entonación melódica y la reproducción rítmica.

– Valoración de la capacidad de cálculo simple y complejo.

– Valoración de las habilidades visuoconstructivas.

– Diagnosticar trastornos del lenguaje (afasia), estableciendo el tipo de afasia en función de la modalidad de lenguaje afectada (motora, motora mixta, sensorial, anómica, global…).

– Elaboración de informes logopédicos de evaluación en los que se informa de los resultados obtenidos, del diagnóstico y del plan de tratamiento.

2.- FASE DE TRATAMIENTO.-

– Establecer los objetivos generales y específicos de la intervención.

– Rehabilitación de las alteraciones en la deglución:

– Terapia miofuncional: ejercicios activos y pasivos para mejorar la movilidad, el tono, la potencia y la fuerza muscular de los órganos afectados (labios, lengua, maseteros, paladar blando y articulación temporo-mandibular).

– Estimulación eléctrica de la musculatura facial y faringo-laríngea.

– Inicio de la ingesta alimentaria por vía oral en paciente portadores de sonda de nutrición enteral (nasogástrica o de gastrostomía).

– Técnicas compensatorias y maniobras de deglución adecuadas al tipo de afectación.

– Modificaciones en la consistencia de la dieta, en el volumen del bolo y en la viscosidad de los líquidos.

– Seguimiento de las dietas progresivas en pacientes con disfagia: purés finos, purés consistentes, alimentos con textura constante, alimentos con cualquier textura y dieta normal.

– Asistencia y/o supervisión durante las comidas del paciente con disfagia.

– Coordinar con el departamento de enfermería las dietas de los pacientes con disfagia e informar de las modificaciones en las mismas.

– Asesoramiento a familiares y cuidadores de pacientes con problemas de disfagia que se encuentren en régimen ambulatorio.

– Rehabilitación de las alteraciones de la voz:

– Tratamiento de la respiración: instaurar el tipo respiratorio correcto, controlar el aire espiratorio, aumentar o disminuir el volumen de voz e instaurar una correcta coordinación fono- respiratoria.

– Reeducación del control postural.

– Mejorar los parámetros acústicos de la voz: tono, timbre, intensidad, melodía, entonación…

– Rehabilitación de las alteraciones del habla:

– Tratamiento de los procesos motores del habla para corregir el defecto articulatorio: coordinación fono-respiratoria, postura, tono y fuerza muscular orofacial, resonancia, fonación, articulación y prosodia.

– Rehabilitación de las alteraciones del lenguaje expresivo y receptivo:

– Tratamiento de la expresión verbal:

. Trastornos del débito: reducción del habla/ jerga logorreica.

. Trastornos fonéticos: corregir la alteración y deformación de los fonemas, tratar las apraxias orofaciales, readquirir los fonemas afectados y reducir la disprosodia.

. Trastornos fonológicos: corregir las transformaciones de las palabras por sustitución, omisión o desplazamiento de los fonemas (parafasias).

. Alteraciones lexicales: actualizar el léxico, corregir la falta de vocablo (anomia) y facilitar la búsqueda de palabras.

. Alteraciones sintácticas: corregir el agramatismo (“habla telegráfica”) o el paragramatismo (alteraciones aleatorias de los elementos de una frase).

–       Tratamiento de la comprensión oral:

. Trastorno gnósico: mejorar la discriminación de los sonidos.

. Trastorno psicolingüístico: acceder al significado de las palabras.

. Trastorno acústico- mnésico: facilitar la retención de información verbal.

– Rehabilitación del lenguaje escrito:

– Tratamiento de los procesos perceptivos: discriminación visual y auditiva.

– Tratamiento del procesador léxico: ruta visual y ruta fonológica.

– Tratamiento del procesador sintáctico: estructura de las frases y signos de puntuación.

– Tratamiento del procesador semántico: comprensión de la información.

– Tratamiento de la memoria a corto plazo y memoria de trabajo.

– Elaboración, entrenamiento y generalización de Sistemas Alternativos de Comunicación (SAC) para aquellos pacientes con imposibilidad o importante limitación para comunicarse con las personas de su entorno.

– Manejo y asesoramiento sobre ayudas técnicas para la comunicación adaptados a las limitaciones específicas del paciente: ordenadores y tableros de letras, palabras o imágenes.

– Intervención logopédica en parálisis cerebral infantil:

. Relajación de la musculatura orofacial.

. Facilitación postural.

. Tratamiento de la alimentación y control del babeo.

. Tratamiento de la articulación del habla.

. Estimulación del lenguaje expresivo y receptivo.

3.- FASE DE ALTA.-

3.1. Régimen ambulatorio:

– Informes logopédicos de alta a régimen ambulatorio con el objeto de informar sobre la evolución del paciente desde el inicio del tratamiento hasta el momento del alta, considerando la opción o no de continuar con el tratamiento logopédico.

– Elaboración y aplicación de planes específicos de intervención para reforzar los logros adquiridos.

– Asesoramiento a familiares y cuidadores de pacientes con disfagia sobre pautas específicas de alimentación.

– Asesoramiento a familiares y cuidadores de pacientes con trastornos del lenguaje y de la comunicación para facilitar la interacción verbal y el uso de comunicadores.

3.2. Definitiva:

– Informes logopédicos de alta definitiva donde se refleja la evolución del paciente desde el inicio del tratamiento, los logros conseguidos, los déficits que todavía pueden persistir, la posibilidad de beneficiarse aún de tratamiento logopédico y unas orientaciones sobre el manejo domiciliario en caso de disfagia o de trastornos del lenguaje y de la comunicación.

Departamento de Terapia Ocupacional

FASE DE VALORACION

  • Valoración de Actividades básicas e instrumentales de la vida diaria
  • Valoración de la funcionalidad del miembro superior (brazos y manos)
  • Fijación de objetivos

FASE DE TRATAMIENTO

 ASPECTOS MANIPULATIVOS

  • Realización de Actividades básicas: alimentación, vestido, aseo personal, control de esfínteres, porte, trasferencias, Recomendaciones de ayudas técnicas
  • Entrenamiento de las ABVD
  • Tratamiento postural del paciente hemipléjico y realización de transferencias
  • Terapia funcuional miembro superior: Ejercicios manipulativos, psicomotricidad fina, NESS H200 y movilizaciones

 

ASPECTOS COGNITIVOS

  • Ejecutar los tratamientos prescritos desde el departamento de Neuropsicologia
  • Realizacion de Estimulación cognitiva mediante la plataforma Neuronup, wii rehabilitation, ejercicios grafomotores en papel….
  • Realizacion de actividades Instrumentales: Manejo del dinero, movilidad y trasporte, orientación topográfica y mapas,…

 

FASE DE ALTA

  1. Minimizar el coste de las ayudas técnicas y humanas necesarias mediante el estudio de la adaptación de la vivienda.
  2. Realización de protocolo de cuidados domiciliarios
  3. Favorecer la motivación e incentivación del paciente y de sus cuidadores.
  4. Establecer unas pautas de manejo del paciente en el hogar desde todos los puntos de vista (transferencias, higiene, sexualidad, entretenimiento,…).

 

Funciones de enfermería

FUNCIONES DE ENFERMERÍA

1.- FASE DE VALORACIÓN.-

  • Revisión de los informes aportados por la familia y/o remitidos por los hospitales en referencia a Cuidados de Enfermería
  • Recogida de datos sobre antecedentes familiares y personales de interés e historia de la enfermedad actual a través de una entrevista.
  • Realización de protocolo de Enfermería al Ingreso: Toma de Constantes, ECG,  valoración general, estado de piel y mucosas, alergias, dieta,.…
  • Valoración de la capacidad de autocuidado
  • Valoración de las actividades instrumentales de la Vida diaria

2.- FASE DE TRATAMIENTO.-

  • Realización de diversas funciones, con independencia de que el tratamiento se desarrolle de manera hospitalaria o ambulatoria:
  1. Administración y preparación diaria del tratamiento farmacológico prescrito
  2. Realización diaria de curas y aplicación de tratamientos tópicos
  3. Valoración de la capacidad de autocuidado
  4. Valoración de las actividades instrumentales de la Vida diaria
  5. Pautar los cambios posturales de pacientes encamados para evitar la aparición de escaras y/o tratamiento de las mismas y proponer la conveniencia del uso de colchón antiescaras
  6. Revisión diaria del estado de la piel y mucosas
  7. Realización de análisis Clínicos
  8. Elección del tipo de dieta junto al Departamento de logopedia
  9. Educación del Control de esfínteres
  10. Mantenimiento y Seguimiento del cambio de sondas, cánulas y catéteres,…
  11. Realización de toma de constantes, glucemias, controles de Sintrom,…
  12. Aspiración de secreciones y realización de drenajes posturales

3.- FASE DE ALTA.-

  • Realización del Informe de Enfermería al alta con las Indicaciones de autocuidado, Dieta y Tratamiento farmacológico a administrar
  • Educación Sanitaria al paciente y familiares: Cuidados de Sondas, administración de Inyectables, (insulinas, heparinas…), aseo del paciente y cuidado de la piel,….

Logopedia

  • logopedia

Funciones del Logopeda

Un altísimo porcentaje de pacientes remitidos al Servicio de Daño Cerebral, presenta algún tipo de alteración del lenguaje, el habla o de la deglución, con lo que el papel del logopeda es imprescindible en el proceso rehabilitador:

FASE DE EVALUACIÓN

– Revisión de los informes aportados por la familia y/o remitidos por los hospitales de referencia u otros centros especializados de tratamiento.

– Recogida de datos sobre antecedentes familiares y personales de interés e historia de la enfermedad actual.

– Entrevistas clínicas con los familiares y/o responsables del paciente, en caso necesario.

– Evaluación, valoración y diagnóstico de la existencia o no de alteraciones en la deglución:

  • Examen de las funciones orofaciales básicas (respiración, soplo, tos y reflejo de arcada).
  • Examen de las estructuras faringo-laríngeas (paresia y/o asimetría facial, desviación lingual, sellado labial, velo palatino, maxilares, articulación témporo-mandibular y tono muscular).
  • Examen de la movilidad orofacial (cejas, labios, lengua, mejillas, mandíbula y velo palatino): fuerza, rango, velocidad, precisión, estabilidad motriz y tono.
  • Examen del patrón masticatorio y deglutorio: normal o atípico.
  • Examen de las fases de la deglución: oral preparatoria, oral de transporte, faríngea y esofágica (alteraciones deglutorias, estasis salival, aspiraciones, degluciones fraccionadas, pausas prolongadas, cambios de voz, tos frecuente, sensación de falta de aire…).
  • Examen deglutorio adaptado para el niño con parálisis cerebral (succión, deglución, mordida y masticación).
  • Método de Exploración Clínica Volumen-Viscosidad (MECV-V) para detectar posibles disfunciones en la eficacia y seguridad de la deglución: bolos alimentarios de 3 viscosidades (néctar, líquido y pudin) y 3 volúmenes crecientes (5, 10 y 20 ml.).
  • Monitorización de la saturación periférica de oxígeno (pulsioxímetro).
  • Diagnosticar el tipo de disfagia (orofaríngea/esofágica, mecánica/funcional).
  • Valorar el tipo de alimentación en función de la gravedad de la disfagia: alimentación por vía oral/ nutrición enteral por sonda nasogástrica o de gastrostomía.
  • Establecer el tipo de dieta por vía oral: basal, de fácil masticación y triturada.
  • Determinar la consistencia de los líquidos en función de la cantidad de espesante: néctar, miel y pudin.
  • Informar al departamento de enfermería de las dietas de los pacientes con disfagia, tras la valoración al ingreso.
  • Asesorar al personal auxiliar sobre las pautas de alimentación a seguir con los pacientes con alteraciones en la deglución.
  • Solicitar la derivación al especialista ORL para valoraciones complementarias, en caso necesario.

-Evaluación, valoración y diagnóstico de la existencia o no de alteraciones en la voz:

–          Examen de la función vocal: análisis acústico de la voz mediante programa informático (Multi- Speech), cálculo del cociente de fonación y prueba s/z.

  • Valoración de los parámetros fono-respiratorios: espirometría informatizada, tipo respiratorio y cálculo de los diferentes tiempos fono- respiratorios (fonatorio, espiratorio, de apnea, de espiración y de emisión máxima).

–          Valorar el comportamiento fonatorio general durante el habla espontánea y la lectura de un            texto: postura, coordinación fono- respiratoria, ritmo del habla y volumen de la voz.

–          Solicitar, en caso necesario, la derivación al especialista de ORL para una exploración anatómica y funcional de la laringe.

-Evaluación, valoración y diagnóstico de la existencia o no de alteraciones en el habla:

– Examen general de la motricidad orofacial y faringolaríngea: simetría facial, soplo, tipo respiratorio, masticación, deglución, estasis salival, praxias orofaciales…

– Examen adaptado de la motricidad orofacial y faringolaríngea para el niño con parálisis cerebral.

– Examen fono-articulatorio por repetición de palabras y frases.

– Registro Fonológico Inducido mediante la presentación de imágenes.

– Examen de la inteligibilidad global del habla.

-Evaluación, valoración y diagnóstico de la existencia o no de alteraciones en el lenguaje (oral y escrito) y en la comunicación:

– Valoración del lenguaje en niños en la etapa preverbal: atención visual y auditiva, imitación, seguimiento de órdenes, intención comunicativa, vocalizaciones…

– Valoración de la expresión verbal: evaluar la capacidad para repetir, evocar, denominar por confrontación visual, recitar series automáticas, describir, conversar y expresarse espontáneamente.

– Valoración de la comprensión oral: evaluar la capacidad para identificar imágenes, seguir órdenes simples y complejas y comprender material ideativo complejo.

– Valoración de la lectura: evaluar la capacidad para discriminar letras y palabras escritas, reconocer palabras escritas, comprender el deletreo oral, emparejar dibujo y palabra y leer oraciones y párrafos.

– Valoración de la escritura: valorar la mecánica de la escritura, la transcripción de series de letras y numéricas, el dictado elemental, la denominación por confrontación escrita, el deletreo dictado, oraciones dictadas y la escritura narrativa.

– Valoración de la entonación melódica y la reproducción rítmica.

– Valoración de la capacidad de cálculo simple y complejo.

– Valoración de las habilidades visuoconstructivas.

– Diagnosticar trastornos del lenguaje (afasia), estableciendo el tipo de afasia en función de la modalidad de lenguaje afectada (motora, motora mixta, sensorial, anómica, global…).

– Elaboración de informes logopédicos de evaluación en los que se informa de los resultados obtenidos, del diagnóstico y del plan de tratamiento.

FASE DE TRATAMIENTO

– Establecer los objetivos generales y específicos de la intervención.

– Rehabilitación de las alteraciones en la deglución:

– Terapia miofuncional: ejercicios activos y pasivos para mejorar la movilidad, el tono, la potencia y la fuerza muscular de los órganos afectados (labios, lengua, maseteros, paladar blando y articulación temporo-mandibular).

– Estimulación eléctrica de la musculatura facial y faringo-laríngea.

– Inicio de la ingesta alimentaria por vía oral en paciente portadores de sonda de nutrición enteral (nasogástrica o de gastrostomía).

– Técnicas compensatorias y maniobras de deglución adecuadas al tipo de afectación.

– Modificaciones en la consistencia de la dieta, en el volumen del bolo y en la viscosidad de los líquidos.

– Seguimiento de las dietas progresivas en pacientes con disfagia: purés finos, purés consistentes, alimentos con textura constante, alimentos con cualquier textura y dieta normal.

– Asistencia y/o supervisión durante las comidas del paciente con disfagia.

– Coordinar con el departamento de enfermería las dietas de los pacientes con disfagia e informar de las modificaciones en las mismas.

– Asesoramiento a familiares y cuidadores de pacientes con problemas de disfagia que se encuentren en régimen ambulatorio.

– Rehabilitación de las alteraciones de la voz:

– Tratamiento de la respiración: instaurar el tipo respiratorio correcto, controlar el aire espiratorio, aumentar o disminuir el volumen de voz e instaurar una correcta coordinación fono- respiratoria.

– Reeducación del control postural.

– Mejorar los parámetros acústicos de la voz: tono, timbre, intensidad, melodía, entonación…

– Rehabilitación de las alteraciones del habla:

– Tratamiento de los procesos motores del habla para corregir el defecto articulatorio: coordinación fono-respiratoria, postura, tono y fuerza muscular orofacial, resonancia, fonación, articulación y prosodia.

– Rehabilitación de las alteraciones del lenguaje expresivo y receptivo:

– Tratamiento de la expresión verbal:

. Trastornos del débito: reducción del habla/ jerga logorreica.

. Trastornos fonéticos: corregir la alteración y deformación de los fonemas, tratar las apraxias orofaciales, readquirir los fonemas afectados y reducir la disprosodia.

. Trastornos fonológicos: corregir las transformaciones de las palabras por sustitución, omisión o desplazamiento de los fonemas (parafasias).

. Alteraciones lexicales: actualizar el léxico, corregir la falta de vocablo (anomia) y facilitar la búsqueda de palabras.

. Alteraciones sintácticas: corregir el agramatismo (“habla telegráfica”) o el paragramatismo (alteraciones aleatorias de los elementos de una frase).

  • Tratamiento de la comprensión oral:

. Trastorno gnósico: mejorar la discriminación de los sonidos.

. Trastorno psicolingüístico: acceder al significado de las palabras.

. Trastorno acústico- mnésico: facilitar la retención de información verbal.

– Rehabilitación del lenguaje escrito:

– Tratamiento de los procesos perceptivos: discriminación visual y auditiva.

– Tratamiento del procesador léxico: ruta visual y ruta fonológica.

– Tratamiento del procesador sintáctico: estructura de las frases y signos de puntuación.

– Tratamiento del procesador semántico: comprensión de la información.

– Tratamiento de la memoria a corto plazo y memoria de trabajo.

– Elaboración, entrenamiento y generalización de Sistemas Alternativos de Comunicación (SAC) para aquellos pacientes con imposibilidad o importante limitación para comunicarse con las personas de su entorno.

– Manejo y asesoramiento sobre ayudas técnicas para la comunicación adaptados a las limitaciones específicas del paciente: ordenadores y tableros de letras, palabras o imágenes.

– Intervención logopédica en parálisis cerebral infantil:

. Relajación de la musculatura orofacial.

. Facilitación postural.

. Tratamiento de la alimentación y control del babeo.

. Tratamiento de la articulación del habla.

. Estimulación del lenguaje expresivo y receptivo.

FASE DE ALTA

Régimen ambulatorio:

– Informes logopédicos de alta a régimen ambulatorio con el objeto de informar sobre la evolución del paciente desde el inicio del tratamiento hasta el momento del alta, considerando la opción o no de continuar con el tratamiento logopédico.

– Elaboración y aplicación de planes específicos de intervención para reforzar los logros adquiridos.

– Asesoramiento a familiares y cuidadores de pacientes con disfagia sobre pautas específicas de alimentación.

– Asesoramiento a familiares y cuidadores de pacientes con trastornos del lenguaje y de la comunicación para facilitar la interacción verbal y el uso de comunicadores.

Definitiva:

– Informes logopédicos de alta definitiva donde se refleja la evolución del paciente desde el inicio del tratamiento, los logros conseguidos, los déficits que todavía pueden persistir, la posibilidad de beneficiarse aún de tratamiento logopédico y unas orientaciones sobre el manejo domiciliario en caso de disfagia o de trastornos del lenguaje y de la comunicación.

Alteraciones del lenguaje: AFASIAS

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Alteraciones del Habla: DISARTRIA

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Más información

Alteraciones de la voz: DISFONIA

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Terapia Vitalstim para la deglución

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Neuropsicología

  • neuropsicologia

NEUROPSICOLOGÍA

¿Qué es la neuropsicología?

La neuropsicología es la especialidad de la psicología que estudia la relación cerebro-conducta en los individuos y, en especial, en las personas que han sufrido una lesión cerebral y en consecuencia presentan una merma de las funciones psicológicas superiores.

¿Qué son las funciones psicológicas superiores?

Las funciones psicológicas superiores son aquellas capacidades cognitivas que nos permiten afrontar, de manera eficaz y con eficiencia, las exigencias de la vida diaria a las que nos encontramos expuestos las personas a lo largo de nuestra vida. Podemos destacar:
La atención posibilita que la persona pueda centrarse en cualquier actividad que se proponga, sin perder el curso de la misma, pudiendo mantenerse un periodo inmerso en una actividad (estudiar, conducir, leer un libro, ver la televisión, seguir una conversación, llevar a cabo cualquier tarea doméstica y rutinaria del hogar…).
El lenguaje es la facultad que nos permite comunicarnos con los demás, pudiendo entender los mensajes transmitidos y emitir los nuestros propios. Es decir, es la base de las relaciones personales y la comunicación social. No obstante, el lenguaje es un instrumento para la actividad intelectual (pensar, memorizar, representar la realidad…) y para la organización y regulación de los procesos mentales (planificar, programar…).
La lectura y la escritura son formas especiales de lenguaje comprensivo y expresivo.
Por todo ello, las personas con alteraciones en el lenguaje (afasias) van a tener dificultades para expresar muchos de sus pensamientos o entender instrucciones y lo que ocurre en su entorno sociofamiliar.
La memoria es lo que hace,en gran parte, que las personas seamos diferentes. “Somos lo que nuestra memoria es”, desde que nacemos vamos acumulando experiencias y recuerdos, y cuando estos desaparecen por una lesión, se nos borra toda nuestra historia personal. Es como si nuestro ordenador personal tuviera un virus informático y perdiésemos toda la información (fotos, música, videos, número de cuentas bancarias…) conllevando una angustia y una impotencia para poder funcionar mínimamente.
También, las alteraciones de memoria se pueden hacer patentes en la vida diaria presentando dificultades para retener la información que directa o indirectamente se le administre a la persona (lo que ha hecho el día anterior, quién ha llamado por teléfono, conversaciones, películas, lectura de prensa y libros,e incluso se puede repetir en determinados aspectos por olvidar que ya habló de ellos…), así como de memoria prospectiva (qué tiene que hacer mañana, qué hay que comprar, qué comida había que hacer hoy…).
Igualmente, los problemas de memoria pueden conllevar la imposibilidad para reconocer caras y personas familiares (se puede tomar a la esposa y a los hijos como extraños), o el espacio inmediato en el que nos movemos (desorientarse y perderse en un lugar conocido).

Las funciones ejecutivas y la capacidad de razonamiento posibilitan manejar adecuadamente la información que nos llega, permitiéndonos comprender e integrar eficientemente las exigencias de la vida diaria, y actuando de una manera programada y planificada, anticipando las consecuencias de nuestra conducta (elaborar la comida, las actividades domésticas, hacer la compra…).
Las funciones visuales superiores van a ser necesarias para manejar toda la información en la modalidad visual que percibimos diariamente, y se pueden reflejar en la vida diaria de los pacientesen dificultades para entender dibujos e información visual compleja con finalidad comunicativa (símbolos de avisos y advertencias, de instrucciones…) y existiendo cierta susceptibilidad a la desorientación topográfica (la persona puede perderse cuando pasea por su zona, puede no encontrar la salida cuando accede a un sitio nuevo…), entre otros aspectos.

¿Los aspectos afectivos y comportamentales se pueden ver alterados por un daño cerebral?

Los aspectos afectivos y emocionales juegan un papel fundamental. Nuestra conducta se encuentra guiada por nuestros sentimientos, deseos y necesidades.Tras un daño cerebral, estos aspectos desempeñan un papel muy importante en la vida del paciente y, sobre todo, en la familia del mismo. Pueden producirse problemas para el control y la regulación comportamental, irritabilidad, agresividad, impulsividad, desinterés y desmotivación generalizada (incluso las cosas que gustaban antes dejan de interesar, o para las actividades más básicas como la higiene y la alimentación…), sentimientos depresivos (llanto, desesperanza…), infantilismo (intereses y conductas inapropiadas para la edad del paciente), desinhibición general (pueden hablar mucho y no mantener el hilo de la conversación, no guardar las distancias interpersonales, comportarse orientado a sus necesidades y sin importarles la opinión de los demás…) o desinhibición sexual (muestran una actitud orientada a la sexualidad), entre otros problemas.

¿Por qué la familia ha de tenerse en cuenta junto con el paciente?

Cuando surge un daño cerebral de manera inesperada, especialmente en personas jóvenes, es como una bomba que estalla en el seno familiar, pudiendo desestabilizar el equilibrio previo, ya que coge absolutamente desprevenida a la familia y sin preparación alguna.
Los afectos se desarrollan fundamentalmente en el seno familiar, por lo tanto éste es el lugar donde se van a notar los problemas afectivos. Pero también es en la familia donde los afectos pueden ser reconducidos. Para ello, la familia ha de estar asesorada adecuadamente para afrontar las situaciones que se puedan producir e incluso para manejar sus propias emociones y sentimientos.

¿Quiénes pueden beneficiarse de la intervención neuropsicológica?

Todas las personas que hayan sufrido una lesión en el cerebro y que como consecuencia presenten una merma de sus capacidades neuropsicológicas (atención, memoria, lenguaje, afectos y comportamiento….), así como la familia del paciente.

¿Qué otras intervenciones se pueden hacer desde la neuropsicología?

Además de la evaluación y el tratamiento rehabilitador de las funciones psicológicas tras una lesión cerebral, la neuropsicología interviene en otras áreas y con otras finalidades tales como:
– La detección precoz de los procesos degenerativos (Alzheimer y otras demencias) con la finalidad de establecer los programas de estimulación paliativos que retrasen la evolución de la enfermedad.
– En el entorno judicial, trata de establecer con objetividad las lesiones y limitaciones tras una lesión cerebral, para que se puedan establecer indemnizaciones y compensaciones económicas justas y apropiadas. También procura esclarecer si la sintomatología y los problemas se deben a una lesión cerebral o, por el contrario, obedecen a otras causas como la simulación, fingimiento o exageración de los mismos.
– Los diagnósticos diferenciales también son comunes dentro de la actividad del neuropsicólogo. Se aclara si la sintomatología que presenta un paciente se debe a un daño en el cerebro o, por el contrario, son procesos de origen psicológico (por ejemplo, en los estadios iniciales de la demencia, es posible que la enfermedad curse con una sintomatología emocional que puede ser confundida con la depresión).

¿Cómo es el proceso de intervención neuropsicológica?

La primera actuación va encaminada a realizar una evaluación, valoración y diagnóstico de la situación neuropsicológica del paciente, con el objetivo de conocer y responder a preguntas tales como ¿qué problema presenta?, ¿cuál es la causa?, ¿qué implicaciones tiene sobre su funcionamiento psicológico y social?, ¿cuál es su pronóstico?, entre otras.
En una segunda etapa, se elabora un programa de rehabilitación neuropsicológica, con unos objetivos terapéuticos, llevándose a cabo de manera individualizada y ajustada a las necesidades y características del paciente.
Por último, cuando finaliza el programa de rehabilitación neuropsicológica, se realiza una nueva valoración para constatar la consecución de los objetivos y la situación neuropsicológica del paciente.

¿Cómo se obtiene la información para saber qué le ocurre a una persona?

Para evaluar y diagnosticar la problemática de un paciente, los neuropsicólogosobtenemos la información desde diferentes fuentes y técnicas:
– Entrevistas con el paciente y la familia.
– Recogida de información del historial médico.
– Observación del paciente.
– Empleo de tests y pruebas psicológicas y neuropsicológicas específicas.

¿Qué técnicas y herramientas se emplean en la rehabilitación neuropsicológica?

El neuropsicólogo puede usar cualquiera de las técnicas y procedimiento habituales en la psicología clínica, que sean apropiadas de manera personalizada y para una situación determinada.
Además, existen técnicas y procedimientos terapéuticos específicos desde la neuropsicología, dirigidos a que, los problemas provocados por el daño cerebral, tengan la menor influencia negativa en la vida del individuo y tratando de que el paciente funcione adecuadamente desde el punto de vista psicosocial. Por ejemplo, si una persona tiene dificultades para memorizar los hechos de la vida diaria, puede llegar a hacerlo tras un entrenamiento programado o, en última instancia, si la memoria no llega a ser eficaz, se adiestrará al paciente para que use mecanismos de compensación, como por ejemplo enseñándole a llevar un diario o notas repartidas por el hogar, etc.
Lo mismo ocurre con otras funciones, así si, por ejemplo, el problema a tratar es de lenguaje expresivo (afasia), se procurará desarrollar dicha función, y cuando esto ya no sea posible, se llevarán a cabo técnicas de compensación para lograr una comunicación eficaz por parte del paciente.
Es decir, con la rehabilitación neuropsicológica se consigue que las zonas del cerebro que no estén dañadas, trabajen en la recuperación funcional del paciente, persiguiéndose que las áreas intactas compensen, suplan o asuman las funciones propias de las zonas dañadas.
Entre los procedimientos y técnicas neuropsicológicas se encuentran:
– Método discursivo.
– Tareas de lápiz y papel.
– Programas informáticos.
– Plataforma web NeuronUP.

Fertilidad en paciente discapacitado

Fertilidad en paciente Discapacitado

La Clínica San Vicente, contemplando la neurorehabilitación de manera global e integral, comienza un nuevo camino de la mano de la ProcreaTec, una Clínica Internacional de Fertilidad y Genética.
Las lesiones neurológicas afectan a todos los campos de actividad del paciente, y en muchas ocasiones provocan alteraciones en el campo de la sexualidad y de la fertilidad, lo que conlleva a conflictos emocionales en las personas afectadas: Cuando una persona tiene un problema de infertilidad suele manifestar sentimientos de tristeza, culpa, ira, angustia, frustración o irritabilidad. Si además la persona se enfrenta a una discapacidad, estos sentimientos se verán agravados, ya que se generará una montaña rusa de emociones en la que se combinan esperanzas e ilusiones con episodios de desesperación y tristeza.
En el compromiso de abordar el proceso Neurorehabilitador como un todo y conseguir el mayor bienestar y respetar el entorno familiar del paciente, La Clínica San Vicente decide crear un vínculo de colaboración con la empresa proceatec. Unidad de Sexualidad y Fertilidad San Vicente- Procreatec. Gracias a las nuevas tecnologías aplicadas a los tratamientos de fertilidad y reproducción asistida junto con los avances alcanzados en el campo de la neurorehabilitación, el logro de dicho sueño se pone al alcance de muchos de los pacientes afectados por estas lesiones.
El objetivo de esta colaboración es poder poner al alcance de todos los pacientes un servicio especializado que cubra todos los aspectos de los tratamientos. Desde la primera visita, imprescindible para un correcto asesoramiento y una correcta valoración diagnóstica, hasta el paso final del tratamiento será seguido por un profesional de la Unidad San Vicente-Procreatec. La realización de las primeras consultas de asesoramiento se realizarán en la Clínica San Vicente, con el fin de establecer con el paciente una relación de confianza mutua.
Conscientes de la situación emocional a la que se enfrentan estos pacientes la esencia del acuerdo es crear una red de atención diferente, donde tanto los profesionales de la Clínica San Vicente como los de ProcreaTec estén involucrados y trabajando aunados para un mismo fin.
Ante ciertos tipos de lesiones los pacientes afectados sufren de grandes limitaciones, es el objetivo de esta colaboración paliar los efectos de estas limitaciones, y proporcionar y facilitar al paciente de los medios adecuados para lograr, cuando de manera consciente y responsable se desea, la maternidad o la paternidad.

Psiquiatría en Daño cerebral

PAPEL DEL PSIQUIATRA EN DAÑO CEREBRAL

El paciente con daño cerebral presenta síndromes en los que se combinan trastornos cognitivos (memoria, lenguaje, razonamiento, atención, etc) con alteraciones emocionales y comportamentales. De hecho, es muy raro que sólo padezcan afectación motora (imposibilidad para caminar, parálisis,…). Nuestra obligación es describir con detalle estas alteraciones en la valoración de los pacientes. Para ello resulta imprescindible la información que nos proporcionan sus familiares, personas que conocen bien al paciente, ya que en ocasiones ciertos cambios podrían pasar desapercibidos en una entrevista médica. Por otra parte, para conocer la situación cognitiva contamos con la inestimable ayuda de la evaluación del neuropsicólogo. Y para el diagnóstico y tratamiento de estas alteraciones está la presencia del psiquiatra. Pero no de un psiquiatra consultor, que examina al paciente en una ocasión y si considera oportuno, indica un tratamiento, sino de un psiquiatra “de cabecera”. El día a día, ese estar con el paciente, resulta fundamental para conocer al mismo y su evolución. Otra función del psiquiatra puede ser el modular la interacción del equipo interdisciplinar con las familias. Las personas pueden sentir apoyo y sintonía con una simple escucha activa, empática.

Las personas afectadas con daño cerebral pueden presentar cambios de humor, labilidad emocional, con tendencia a llorar o reír sin razón aparente. Puede surgir con relativa frecuencia una depresión, que debe ser tratada farmacológicamente, porque de lo contrario puede estancar la progresión general del paciente. De hecho, ante la no mejoría de un paciente, sin causa orgánica o tiempo transcurrido que lo justifique, debe sospecharse la presencia de una depresión. También es frecuente la desinhibición, la falta de autocontrol o “freno”, que puede llevar al paciente a decir todo lo que piensa, sin considerar si es apropiado o no, o a la acción, sin prever las consecuencias de sus actos, imperando la impulsividad, y no respetando las normas sociales. Puede surgir ira, irritabilidad o, incluso, agresividad. Pero también se da el caso contrario, apareciendo entonces apatía. En otras ocasiones, puede predominar cierta impaciencia, inmadurez, puerilidad o comportamientos egocéntricos, siendo, en general, poco empáticos. Quieren algo y lo quieren ya, sin capacidad de demora. La forma de ser del afectado, su personalidad, puede cambiar tras un daño cerebral. Esto puede traducirse en una exacerbación, una exageración, de los rasgos previos de su forma de ser hasta un cambio radical, extremo, que llega a hacer verbalizar al familiar “tengo un extraño en casa”, “no le reconozco”.

En muchos casos, la psicofarmacología puede ser útil para tratar determinadas alteraciones que pueden surgir. Así, por ejemplo, puede ser de gran ayuda en el insomnio, la labilidad emocional o la depresión. De hecho, un alto porcentaje de pacientes se benefician de los tratamientos psicofarmacológicos. El psiquiatra experto en daño cerebral conocerá las medicaciones que pueden provocar iatrogenia en pacientes afectos de daño cerebral y que, por tanto, no se deben utilizar. También se indicará, si así se considera, una vez informado a la familia y al paciente, la conveniencia de utilizar ciertas técnicas tales como la Estimulación Magnética Transcraneal.

La psiquiatría intenta comprender el sufrimiento psíquico del individuo, extendiéndose a la familia, por lo que la interrelación entre ésta y daño cerebral es necesaria e ineludible.

Por tanto, al ingreso el psiquiatra realizará una exploración psicopatológica del paciente y mantendrá una entrevista con la familia. De ahí, extraerá los datos suficientes para transmitir al equipo su situación y modo de actuación. En ocasiones, será preciso la indicación de contención física (de no tener conciencia de enfermedad y existir riesgo hacia su persona o terceros, por agresividad,…). Para tener un conocimiento real de la situación cognitiva y afectivo-comportamental, es imprescindible, a parte de los datos proporcionados por Neuropsicología, la observación del paciente fuera de despacho, su modo de actuar, de interaccionar con las diversas personas en situaciones cotidianas y en diferentes espacios. Su estado se traslada al resto del equipo en sesión clínica, y en función del mismo, y en consonancia con los terapeutas, se planifican los objetivos y se indica un tratamiento, si así se considera.
A lo largo del tiempo en que permanece el paciente realizando tratamiento neurorrehabilitador se revisa a los pacientes a diario. Se dibuja su estado mental y sus conductas, sus oscilaciones o cambios, y en función de ello se actúa en consonancia. En función de su evolución se reestablecen, conjuntamente con el resto del equipo interdisciplinar, los objetivos a conseguir. En este proceso la familia resulta fundamental y se administra información continuada a las mismas.
Cuando se aproxima el alta hospitalaria se elaborará el informe de alta donde se detalla la situación cognitiva y afectivo-comportamental, las mejorías alcanzadas y el estado actual, el tratamiento farmacológico, si lo precisa, y se informa a la familia de todo ello.

Patologías Psiquiatricas

En la Clínica San Vicente se proporciona atención médica especializada a pacientes, y sus familias, con patologías psiquiátricas. En algunas ocasiones, dependiendo de las mismas, se lleva a cabo en régimen de hospitalización.

Se realiza un diagnóstico y tratamiento de enfermedades tales como:

• Depresión
• Trastorno de ansiedad generalizada
• Fobias
• Trastorno de pánico
• Trastorno obsesivo-compulsivo
• Trastorno bipolar
• Trastornos de la Personalidad
• Adicciones, y otras.

Para ello, la Psiquiatría se sirve de una amplia gama de intervenciones y de técnicas específicas. Así, utilizamos tratamientos farmacológicos, terapias psicológicas, y, cuando está indicado, aplicamos Estimulación Magnética Transcraneal Repetitiva.

Dentro del campo específico en el que nos movemos, lógicamente también realizamos exhaustivas valoraciones en el campo de la neuropsicología, y rehabilitación neuropsicológica. Los trastornos afectivos y comportamentales secundarios a un daño cerebral también forma parte de la actuación del neuropsiquiatra.