DCA

Trastornos de la deglución

Los trastornos de la deglución fueron la temática encargada de continuar con el desarrollo de la 3ª Edición del Máster de Intervención Logopédica en Daño Cerebral Adquirido, organizado por la Clínica San Vicente, el fin de semana de los días 1 y 2 de abril.

El Módulo IV: Trastornos de la Deglución, fue presentado por parte de Dª Rosalía Esteban Muñoz, Pedagoga, Psicóloga, Logopeda y jefe del Departamento de Logopedia de la Clínica San Vicente.

Máster logopedia Clínica San Vicente

 

La presentación del módulo se inició con una descripción de las diferentes estructuras neurológicas implicadas en el control de la deglución, detallando el procedimiento de exploración, tanto motor como sensorial, de los principales pares craneales que intervienen en el complejo mecanismo de deglutir, a través de presentaciones gráficas y ejercicios interactivos. También, en la exposición anatómica y fisiológica de la deglución se mencionaron las diferencias entre la alimentación infantil y la adulta, así como los hábitos orales inadecuados más frecuentes en la población infantil.

Especial hincapié se hizo en la descripción de las fases del proceso deglutorio y masticatorio normal, y de los mecanismos implicados, como fundamento para detectar y diagnosticar las posibles alteraciones del mismo, y de la importancia de realizar un diagnóstico diferencial de las disfagias en función de su localización y etiología, con el objeto de planificar el programa de intervención más adecuado en cada caso.

De especial interés para el logopeda, en el curso de la presentación se citaron las diferentes vías de nutrición alternativas y/o complementarias a la alimentación oral, en el caso de que ésta no fuera suficiente y/o segura para el paciente, así como las cánulas de traqueostomía de uso más habitual en los centros hospitalarios.

Respecto a la evaluación de la disfagia, se describieron de forma detallada los procedimientos actuales de evaluación de la ingesta alimentaria por vía oral aplicados por los profesionales logopedas en el campo de las disfagias, así como las restantes pruebas complementarias más empleadas por los médicos otorrinos para estudiar funcionalmente la deglución en los casos en los que fuese necesario.

 

Máster Logopedia DCA TRASTORNOS DE LA DEGLUCIÓN

 

La exposición finalizó con la presentación de las principales técnicas de rehabilitación funcional de la disfagia neurógena aplicadas por los logopedas, los últimos avances tecnológicos en estimulación eléctrica neuromuscular en el tratamiento de la disfagia, las adaptaciones necesarias en la alimentación para conseguir una alimentación segura y eficaz, así como una serie de recomendaciones para familiares y cuidadores de pacientes con disfagia.

 

 

 

Fundamentos Neurológicos de la Logopedia

Fundamentos Neurológicos de la Logopedia, así se denomina el Módulo II del “Máster de Intervención Logopédica en Daño Cerebral Adquirido”Una vez más, alumnos y docentes, disfrutaron de dos días de didáctico feedback formativo , durante las clases magistrales impartidas.

Así, el pasado fin de semana, sábado 18 y domingo 19 de febrero, se desarrolló el Módulo II del “Máster de Intervención Logopédica en Daño Cerebral Adquirido” organizado por la Clínica San Vicente, en su tercera edición, correspondiente, como ya hemos indicado, a los Fundamentos Neurológicos de la Logopedia. 

Dicho Módulo, fue impartido por el Dr. D. Francisco Javier Carricondo Orejana, Biólogo, Profesor del Dpto. de Oftalmología y Otorrinolaringología, Director de Investigación de la Clínica de Logopedia (Universidad Complutense de Madrid) y Dª Bárbara Romero Gómez, Bióloga, Profesora Asociada del Dpto. de Oftalmología y Otorrinolaringología, Máster en Ciencias Biomédicas (Universidad Complutense de Madrid).

Los docentes citados, cuentan con una amplia trayectoria y una larga experiencia en el ámbito académico y de la investigación. Sus clases magistrales se caracterizaron por la presentación de forma clara y amena de una detallada revisión sobre el sistema nervioso central y sus vías sensoriales y de conducción de información. Al mismo tiempo, profundizaron en contenidos de trascendencia logopédica como son la anatomía, fisiología y patología de la audición, las bases anatómico-funcionales de la fonación y la organización neurosensorial del habla y de la audición.

 

Master Logopedia Clinica San Vicente

 

Durante el transcurso de las intervenciones realizadas por el  Dr. D. Francisco Javier Carricondo Orejana y la Dª Bárbara Romero Gómez, se expusieron datos significativos sobre investigaciones realizadas y se hizo hincapié en conceptos tan relevantes para la rehabilitación, destacando, entre muchos otros,  referencias a plasticidad neural, la memoria y el aprendizaje, desarrollando cada uno de los mismos con certeras explicaciones acompañadas de diversos ejemplos que conjugaron el entendimiento de los términos teóricos y la actividad práctica de dichos conceptos.

 

CONSECUENCIAS DEL DCA (1)

DCA: CONSECUENCIAS

DCA (Daño Cerebral Adquirido), se constituye como una discapacidad sufrida por un representativo porcentaje de la población nacional. Según la Federación Española de daño cerebral (FEDACE), en España, más de 420.000 personas viven con DCA.

Vamos a hablaros, en el artículo que nos ocupa, de algunas de las consecuencias del DCA, en concreto de las referenteas al déficit motor, alteraciones del tono, alteraciones de la sensibilidad y alteraciones de la coordinación y el equilibrio.

 

Déficit motor por DCA

 

La debilidad o pérdida de fuerza en un brazo, pierna o la mitad de la cara son síntomas frecuentes en un paciente que presenta un ictus.

Puede presentarse aisladamente en una sola extremidad, pero es más común que afecte a la totalidad de la mitad del cuerpo. Se denomina plejia o parálisis si el paciente es incapaz de realizar movimientos con la extremidad afectada, y paresia, si es capaz de realizar algún movimiento, aunque con menos fuerza que el lado sano.

Si la enfermedad provoca debilidad en toda la mitad del cuerpo, se denomina hemiplejía/hemiparesia. Si el daño provoca pérdida de fuerza en las cuatro extremidades hablamos de tetraplejia/tetraparesia.

Es habitual que los síntomas se padezcan con diferente intensidad en el brazo o en la pierna. Si el paciente siente más debilidad en el brazo que en la pierna diremos que la plejia o la paresia es de predominio braquial; por el contrario, si la fuerza está más afectada en la pierna, hablaremos de predominio crural.

La movilidad del organismo requiere un adecuado funcionamiento de diversas estructuras del sistema nervioso. Si deseamos mover una extremidad, la orden se inicia en la corteza cerebral y por medio de una vía denominada piramidal recorre en profundidad el cerebro a través de la cápsula interna, el tronco cerebral y la médula espinal. Desde aquí y a través de los nervios, la orden llega a los músculos de las extremidades. Para que, además de producirse el movimiento, éste sea adecuado, se precisa de la participación de otras dos estructuras del sistema nervioso, que son los ganglios basales y el cerebelo.

Todos los millones de fibras nerviosas que constituyen la vía piramidal se ordenan de acuerdo con la parte del cuerpo que van a movilizar. En la corteza cerebral se encuentran las neuronas motoras, de las que parten las fibras nerviosas de la vía piramidal. Estas neuronas se localizan en una zona media de los hemisferios cerebrales, justamente por delante de un gran pliegue del cerebro que se denomina cisura de Rolando. Esta región de la corteza cerebral se denomina corteza motora. Aquí las neuronas se ordenan de forma que las que van a llevar la movilidad en la cara ocupan la parte más inferior, seguidas hacia arriba por las neuronas que llevarán la movilidad a la mano, al brazo, al cuerpo y a la pierna.

Las diferentes arterias que llevan la sangre al cerebro irrigan diferentes partes de éste, y pueden afectar solamente a neuronas que llevan la movilidad a la cara, al brazo o a la pierna. Ello explica las diferencias en la distribución de la debilidad o de la parálisis que presentan los pacientes que han padecido un infarto o una hemorragia cerebral.

Aparte de la debilidad que se ocasiona cuando se lesionan las neuronas y las fibras que llevan la movilidad, aparecen otras manifestaciones, que en conjunto reciben el nombre de síndrome piramidal. La parálisis que presentan estos enfermos afecta a todos los movimientos voluntarios, es decir, a todos los movimientos que se realizan con nuestro consentimiento, como: andar, mover un brazo, coger un objeto, abrir o cerrar la boca y los ojos, etc. Sin embargo, no se produce parálisis de los movimientos que se hacen sin nuestro consentimiento, como: la contracción del corazón, la respiración o los movimientos intestinales.

Si el infarto o la hemorragia cerebral, además de la vía piramidal, afecta a otras estructuras del sistema nervioso central, como los núcleos de la base o el cerebelo, pueden aparecer otras alteraciones motoras, como pérdida de la coordinación o el equilibrio.

Alteraciones del tono por DCA

 

Según Bobath, el tono postural normal es aquel que es lo suficientemente alto para contrarrestar la fuerza de la gravedad, y al mismo tiempo lo suficientemente bajo para permitir un movimiento.

En las consecuencias del DCA, dentro de las alteraciones del tono, podemos diferenciar entre pacientes con un tono muscular disminuido y pacientes que presentan un tono aumentado.

El tono disminuido o hipotonía conlleva una debilidad muscular que suele afectar a los músculos del tronco y de las extremidades, apareciendo en ocasiones una hipotonía generalizada. Esto dificultará o impedirá cualquier tipo de movimiento voluntario por sencillo que sea.

El tono aumentado o hipertonía dificulta o impide al paciente realizar movimientos analíticos, es decir, los movimientos serán bruscos e incontrolables. En ocasiones el aumento del tono puede ser tan desmesurado que impida la movilización pasiva de las articulaciones o la colocación del paciente en determinadas posturas.

La espasticidad es uno de los problemas más frecuentes tras un ictus (19-38% de los pacientes). Se desarrolla de manera gradual, manifestándose generalmente en los primeros meses. Aunque no siempre causa molestias, puede interferir con la rehabilitación y las actividades de la vida diaria (comer, vestirse, asearse) y ocasionar otras complicaciones, como dolor y contracturas. Hasta un 17% de los pacientes que han sufrido un ictus presentan espasticidad al año del episodio, y un 4% presenta una espasticidad discapacitante.

No deben tratarse todos los casos de espasticidad; una espasticidad ligera puede que no requiera tratamiento e incluso ayude al paciente, mientras que los casos más graves a menudo no responden al mismo.

El tratamiento va encaminado a disminuir el grado de espasticidad y a prevenir las complicaciones que puedan aparecer. Existen diversas opciones de tratamiento:

  • Evitar o corregir factores que aumenten el grado de espasticidad. Por ejemplo: el frío, la ansiedad, las infecciones, los puntos de presión, el dolor, el estreñimiento, etc.
  • Ejercicios específicos, movilizaciones y algunos tipos de corrientes, que se aplican en el gimnasio de fisioterapia.
  • Aparatos ortopédicos (férulas y ortesis) que se colocan para corregir laposición del miembro.
  • Medicamentos que se administran por vía oral como el Lioresal © (baclofeno) o el Sirdalud © (tizanidina).
  • Inyección de fármacos en los músculos espásticos (Toxina Botulínica).
  • Colocación de una Bomba de Baclofeno. Se trata de un depósito pequeño (reservorio) que se coloca bajo la piel del abdomen, conectado a un tubo (catéter) que se mete dentro de la columna, en el espacio subaracnoideo. El reservorio contiene un medicamento antiespástico (baclofeno) y manda la dosis que indique el médico hacia el líquido que hay en el espacio subaracnoideo.

Alteraciones de la sensibilidad por DCA

 

La sensibilidad al tacto, al dolor, a la temperatura y a la presión es recogida en la piel por una serie de minúsculos receptores, que a través de los nervios sensitivos llegan a la médula espinal. Allí se cruzan de lado y ascienden hasta llegar a una estructura cerebral denominada tálamo. En este punto se integran diferentes vías nerviosas, y desde allí salen conexiones nerviosas a la corteza cerebral, fundamentalmente para el lóbulo parietal, para que finalmente seamos conscientes de la sensación y podamos identificar el estímulo. Es muy frecuente que en los ictus se lesionen las vías de la sensibilidad y se produzca una pérdida de sensibilidad en la parte contraria del cuerpo. Ésta se traduce en una sensación de acorchamiento o, en ocasiones, en «sensaciones raras», como «hormigueo», sensación exagerada y desagradable ante cualquier roce, o incluso sensación dolorosa sin nada que lo justifique, que pueden afectar a la cara, a la cara y el brazo, o a toda la mitad del cuerpo.

Cuando hay afectación importante de esta sensibilidad posicional es frecuente que el paciente intente levantarse de la silla sin colocar el pie correctamente apoyado y colocado, con el consecuente peligro de caerse. El cuidador debe recordar al paciente la necesidad de valorar la postura del pie y de la pierna antes de levantarse y durante la marcha.

Alteraciones de la coordinación y el equilibrio por DCA

 

Si el infarto o la hemorragia cerebral, además de la vía piramidal, afecta a otras estructuras del sistema nervioso central, como los núcleos de la base o el cerebelo, pueden aparecer otras alteraciones motoras.

Cuando la lesión afecta al cerebelo, se produce el denominado síndrome cerebeloso, caracterizado por una alteración del equilibrio y de la coordinación de los movimientos voluntarios. En ocasiones, se asocia también a una disminución de la fuerza muscular.

Las alteraciones del equilibrio condicionan que el individuo no pueda permanecer de pie, pierde el equilibrio continuamente ya sea parado o durante la marcha. Para evitarlo aumenta su base de sustentación abriendo las piernas y cuando camina la trayectoria es oscilante, semejando a la marcha de un “borracho” (marcha atáxica).

Cuando existe alteración de la coordinación se produce una alteración de los movimientos voluntarios, apareciendo una dismetría; no calculan bien la distancia que los separa de los objetos y así, al intentar coger un objeto lo sobrepasan o no llegan a éste.

 

Inauguración Máster de Terapia Ocupacional

El Máster de Terapia Ocupacional en Daño Cerebral organizado por Clínica San Vicente dio comienzo el pasado 21 de enero. Este mismo día arrancó también, tal como os anunciábamos hace unos días, el Máster de Logopedia en Daño Cerebral.

Las alumnas del Máster de Terapia Ocupacional en Daño Cerebral, asistieron a su primera sesión, en la cual se impartió el Módulo I: Bases Conceptuales de Daño Cerebral Adquirido (DCA).

La presentación del Máster corrió a cargo de Dña. Marta Serrada Barrena, Jefa del  Servicio de Terapìa Ocupacional de la Clínica San Vicente, y docente del Modulo III: Documentación en el Servicio de Terapia ocupacional. También asumirá las funciones de tutora, así como desarrollo y supervisión de practicas académicas.

Durante la introducción, se explicaron diferentes temas relativos a prácticas, realización de trabajos, a cargo de la jefa del servicio de rehabilitación de la clínica, la Dra. Mª Teresa Pérez Nieves, para más tarde pasar al desarrollo de los módulos con la exposición de la diferentes ponencias.

La docente encargada de impartir la clase magistral del Módulo I , fue la propia Dra. Pérez, Médico especialista en Rehabilitación y Medicina Física, Jefe del Servicio de Rehabilitación de la Clínica San Vicente y Directora del Máster de Terapia Ocupacional. Además de impartir este primer Módulo, también formará a las alumnas en el Módulo X: Tratamiento Médico de la Espasticidad.

Master Terapia Ocupacional en Daño Cerebral I. Clinica San Vicente

En su clase magistral del Módulo I, se explicó y llevó a cabo una exploración neurológica y un recuerdo anatómico y patológico con los diferentes déficit que pueden aparecer a causa de la lesión e infieren en la autonomía del paciente en la realización de las actividades de la vida diaria.

La Dra. Pérez, además de ser una reputada profesional en el ámbito de la neurorehabilitación, es experta en discapacidades infantiles y ha publicado diversos artículos sobre la esta materia. Otras de sus muchas especialidades son el campo de  paliativos y cuidados prolongados, así como lesión medular.

Por último, por la tarde, fue el turno del Módulo II: Bases Neuropsicológicas en el Servicio de Terapia ocupacional. El jefe de neuropsicología de la Clínica San Vicente, D. Jesús Molina, Neuropsicólogo y psicólogo clínico, explicó las bases neuropsicológicas, y las alteraciones que se presentan en éstos pacientes consecuentes de la lesión, que inciden a nivel de componente cognitivo y psicoemocional repercutiendo en la autonomía del paciente en su vida diaria.

 

Terapia Ocupacional en DCA

 

La terapia ocupacional es un ámbito profesional que crece día a día en muchos de los campos médicos y, en concreto y de manera muy destacada, en la neurología.

Es por ello que se ha incrementado la demanda de terapeutas ocupacionales en daño cerebral dentro de hospitales, centros, clínicas… Si te gusta este perfil, ¿por qué no dejas de imaginar y te animas a convertirte en un profesional de esta especialidad?

En Clínica San Vicente, estrenamos este año el Máster en Terapia Ocupacional en Daño Cerebral Adquirido , dirigido para los terapeutas ocupacionales que deseen especializarse en la evaluación y rehabilitación funcional de los pacientes con la lesión cerebral adquirida. Su inicio tendrá lugar en enero de 2017.

 

El plan de estudios se compone de los siguientes bloques temáticos del Máster en Terapia Ocupacional en DCA:

BLOQUE 1. INTRODUCCIÓN – EVALUACIÓN

Módulo I: Bases conceptuales de DCA.

Módulo II: Bases Neuropsicológicas en el Servicio de Terapia ocupacional.

Módulo III: Documentación en el Servicio de Terapia ocupacional.

 

BLOQUE 2: TÉCNICAS FACILITADORAS APLICADAS EN DCA

Módulo IV: Concepto Bobath

Módulo V: Ejercicio terapéutico cognoscitivo

Módulo VI: Método Affolter

Módulo VII: Control motor orientado a tareas

Módulo VIII: Integración sensorial

Módulo IX: Vendaje neuromuscular

Módulo X: Tratamiento médico de la espasticidad

 

BLOQUE 3: TÉCNICAS COMPENSATORIAS APLICADAS EN DCA

Módulo XI: Restricción del lado sano. Terapia en el espejo.

Módulo XII: Adaptación al entorno. Productos de apoyo y tratamiento ortésico.

 

BLOQUE 4: NUEVAS TECNOLOGÍAS EN NEUROREHABILITACIÓN

Módulo XIII: Realidad virtual. Robótica Domótica

 

El Máster tiene un enfoque eminentemente práctico, de la mano de profesionales con prestigio y experiencia, que formarán a los alumnos para que, una vez finalizado el Máster, sepan afrontar el día a día en el ejercicio de su actividad profesional. Los estudiantes podrán, además, acreditar a través del Máster los cursos básicos en técnicas Bobath, Perfetti y Vendaje Neuromuscular .

Se trata de un Titulo Propio reconocido por la FEPADD (Federación Española de Profesionales de Atención a la Dependencia y Discapacidad) y la Clínica San Vicente.

Las prácticas incluidas en el Máster son supervisadas y tutorizadas por profesionales expertos. Se realizan en la Clínica San Vicente en Madrid.

Si tiene cualquier duda estaremos encantados de atenderte .

 

VIVIR ES UN RIESGO: el TCE

Esta sociedad, desarrollada y avanzada, en la que nos ha tocado vivir, nos proporciona, en general, una buena calidad de vida. Pero también tiene su contrapartida, sus efectos secundarios. El riesgo de sufrir un traumatismo craneoencefálico (TCE)  se ha visto incrementado de forma notable. El desarrollo industrial, las cada vez más “estimulantes” actividades de ocio y, fundamentalmente, los accidentes de tráfico influyen, sin duda, en este aumento. Así, se ha dicho que los TCE representan un enorme problema de salud pública, ya que suponen la primera causa de mortalidad e incapacidad en los individuos menores de 45 años. Se estima que la incidencia de TCE en España es de 200 casos nuevos por 100.000 habitantes y año. Aproximadamente un 10% serán considerados graves, un 10% moderados y leves el 80% restante. Son tres veces más frecuentes en varones que en mujeres y su mayor incidencia ocurre entre 15 y 34 años de edad.

Evitar la muerte es el gran logro de la medicina moderna. Por tanto, la elevada incidencia de daño cerebral adquirido en los países desarrollados y las mejoras tecnológicas y asistenciales producidas en el ámbito sanitario han incrementado de forma sustancial el número de supervivientes con este problema. Lógicamente, con las consecuencias que ello trae consigo, como son los múltiples déficits motores, cognitivos y comportamentales secundarios a un TCE grave. Sobrevivimos más, pero a expensas de una discapacidad. El enfoque terapéutico, ya muy arraigado, considera que se debe tratar a la persona que ha sufrido un daño cerebral como un todo indivisible y de manera global por los diferentes profesionales especializados en cada una de las partes que conforman ese todo, la persona enferma. De esta forma, surgieron hace tiempo ya los centros monográficos dedicados al tratamiento integral de los pacientes afectos de un daño cerebral adquirido. Y en ésas estamos, trabajando en neurorrehabilitación con el fin de reducir la severidad de las secuelas postraumáticas y, por tanto, la discapacidad.

 Dr. Siricio Arce Arce. Director Médico