INFORMACIÓN AL PACIENTE

NUEVOS VIDEOS DE EJERCICIOS PARA REALIZAR EN EL DOMICILIO

La Clínica San Vicente ha realizado tratamientos de rehabilitación enfocada a pacientes neurológicos desde su creación hace mas de 22 años. Esta rehabilitación es prácticamente “Artesanal” ya que requiere un estrecho contacto con el paciente, una combinación de técnicas muy especificas y y una realización de manera manual en un alto porcentaje; la tecnología ayuda, pero no va a poder nunca sustituir a las “manos” de los terapeutas que participan en la rehabilitación de daño cerebral. Sabíamos que el mundo había avanzado hacia la generación 2.0. La sociedad ha cambiado y la manera de ver el mundo de las nuevas generaciones es totalmente distinta a la de nuestros abuelos. La protección hacia ellos y hacia las personas mas vulnerables en cuestiones de salud, ha hecho que en estos momentos de PANDEMIA INTERNACIONAL caminemos hacia la telerehabilitacion. Necesitamos el apoyo de los cuidadores, de esas familias que acompañan al paciente en todo momento. Para ayudarles física, social y emocionalmente a superar la difícil etapa de la Rehabilitación cerebral.

Desde la Clínica San Vicente queremos aportar nuestra experiencia y conocimientos, creando un canal de vídeos en el que van a participar todos los departamentos implicados en la Rehabilitación del daño cerebral.

Os dejo el enlace al canal de youtube. Revisad lo cada día porque iremos subiendo nuevo contenido:

https://www.youtube.com/channel/UC-5vH4uezwfDFrg7BjN5_OQ/

Esperamos que os motive, os guste y sobre todo os ayude a continuar trabajando.

Musicoterapia y Neurorrehabilitación

Mira el artículo escrito por el Dr. León Ruiz, la Dra. Perez Nieves y  el Dr. Arce Arce:  Musicoterapia y Neurorrehabilitación – Potencial opción terapéutica complementaria para pacientes con Daño Cerebral Adquirido.

La música es un arte universal. Diferentes regiones encefálicas están implicadas en procesos relacionados con escuchar y/o crear música (Fig. 1). Existiendo paulatinamente una mayor evidencia científica que revela efectos positivos de la musicoterapia (MT) aplicada en neurorrehabilitación (NR), como potencial opción terapéutica complementaria del daño cerebral adquirido (DCA).

Figura 1. Principales regiones cerebrales que intervienen en el procesamiento de la música. Aunque la figura muestra las regiones lateral y medial del hemisferio cerebral derecho, muchos procesos musicales son bihemisféricos. Adaptada de Särkämö et al. (2013) y Sihvonen et al. (2017).

Las actividades relacionadas con escuchar y/o crear música representan una ayuda importante para activar redes neuronales, producir cambios intrarredes y conexiones entre regiones encefálicas corticosubcorticales distantes. Estos efectos multimodales de la música, junto con su aprovechamiento de la red emocional y de recompensa cerebrales, facilitarían la inducción de mecanismos neuroplásticos, especialmente de la sustancias gris y blanca frontotemporal.

Escuchar y/o crear música, gracias a la acción de neurotransmisores (serotonina y dopamina) y hormonas (cortisol), haría que el proceso de NR sea más placentero y gratificante, mediante cambios en la actividad de la amígdala, el estriado ventral y otras estructuras del sistema límbico (Figs. 1 y 2).

Figura 2. Mecanismos neurobiológicos implicados en el efecto neurorrehabilitador de la musicoterapia y funciones asociadas. ACTH (adrenocorticotropic hormone): hormona adrenocorticotropa o corticotropina; CRH (corticotropin releasing hormone): hormona liberadora de corticotropina; HHA: hipotálamo-hipófiso-adrenal. Adaptada de Sihvonen et al. (2017).

La World Federation of Music Therapy definió en 2011 la MT como “el uso profesional de la música y sus elementos como una intervención en entornos médicos, educativos y cotidianos con personas, grupos, familias y/o comunidades que buscan optimizar su calidad de vida y mejorar su salud y bienestar físico, social, comunicativo, emocional, intelectual y espiritual. La investigación, la práctica, la educación y la capacitación clínica en MT se basan en estándares profesionales acordes al contexto cultural, social y político”.

Por otro lado existe una serie de conceptos asociados la MT:

Intervención basada en la música (IBM): protocolos experimentales que usan la música para estudiar sus efectos terapéuticos.

Terapia musical: IBM practicadas en un entorno clínico por un musicoterapeuta empleando diferentes elementos musicales (p. ej., cantar, escuchar/crear música, etc.).

Medicina musical: IBM impartidos por profesionales de la salud que a menudo no tienen la relación terapéutica y la interacción musical recíproca inherentes a la MT.

Estimulación auditiva rítmica (EAR): IBM utilizada en la NR de movimientos rítmicos (p. ej., la marcha).

Terapia apoyada en la música: IBM para la NR motora postictus. Los movimientos del miembro superior parético se entrenan con instrumentos musicales (p. ej., tambores, teclado, etc.).

Terapia de entonación melódica (TEM): IBM apoyada en el canto para la NR de la afasia motora.

La MT se utiliza en la NR del DCA para estimular las funciones cerebrales implicadas en el movimiento, la cognición, el lenguaje, las emociones y las percepciones sensoriales. Pudiéndose aplicar en los siguientes trastornos neurológicos:

Ictus: la mayor revisión sistemática (RS) con metaanálisis (MA) publicada hasta la fecha (2017), desveló que la EAR consigue de forma estadísticamente significativa, resultados favorables, en la mejoría de la marcha, la sincronización de la funcionalidad de la extremidad superior, la afasia motora y la calidad de vida.

Enfermedad de Alzheimer (EA) y otras demencias: las demencias más estudiadas son la EA, la demencia vascular y la EA con patología cerebrovascular. Habiéndose encontrado en 5 ensayos clínicos aleatorizados (ECA), que la MT (cantar y/o escuchar música) junto con elementos cognitivos (reminiscencias y entrenamiento atencional) o ejercicio físico, mejora el rendimiento cognitivo general y las actividades de la vida diaria, salvo demencia moderada o severa. Además, 10 ECA demostraron que la MT palía los síntomas neuropsiquiátricos asociados (depresión, ansiedad y/o agitación psicomotriz).

Enfermedad de Parkinson (EP) y otros trastornos del movimiento: en la EP, estudios de IBM basados en cantar y especialmente en la EAR, particularmente el baile (más el tango, pero también el vals y el foxtrot y la danza irlandesa), mejoran el rendimiento motor, la deambulación, el equilibrio, la movilidad global, la calidad de vida y la cognición. La EAR también ha demostrado una mejoría de la marcha en la parálisis supranuclear progresiva.

Esclerosis múltiple (EM): en la EM un ECA objetivó que el uso de un teclado audible mejoró significativamente el uso funcional manual; mientras que otro ECA halló que la EAR optimiza el equilibrio dinámico. Un nuevo ECA corroboró que MT potencia la marcha, la fatiga y la calidad de vida.

Epilepsia: se ha descrito que la música de Mozart, especialmente su sonata K.448, conllevaría un efecto antiepiléptico a través de una acción prodopaminérgica, al inhibir la neurotransmisión glutamatérgica y/o al incrementar el tono vagal parasimpático. Una RS con MA de 2015, que incluyó pacientes niños y adultos con epilepsia, se encontró que el 84% de forma significativa, desarrolló una respuesta favorable. También se ha comunicado un efecto positivo en el status epilepticus no convulsivo y las encefalopatías epilépticas farmacorrefractarios.

Trastornos del nivel de consciencia (TNC): se ha demostrado que la MT administrada por un musicoterapeuta, produce de manera significativa un incremento del contacto visual en los casos en estado vegetativo persistente. En los casos en estado de mínima consciencia se produjo de manera significativa, un aumento del contacto visual, la sonrisa y el uso comunicativo instrumental y vocal, y una disminución de las expresiones de molestia y sufrimiento. En otro estudio, se encontró que los estímulos auditivos pueden suponer una terapia del despertar efectiva en pacientes con TNC, tras registrar la respuesta cerebral a la música, el nombre propio del sujeto (NPS) y el ruido de fondo, mediante electroencefalografía cuantitativa en estado de reposo y tras estimulación auditiva. Evidenciando una activación cerebral elevada mediante el NPS, principalmente en el lóbulo temporal. Además, el índice electroencefalográfico cuantitativo (δ+θ/α+β) se correlacionó de forma inversamente proporcional con la puntuación en la escala de recuperación del coma revisada, pudiendo emplearse como marcador pronóstico (Fig. 3).

Figura 3. Esquema de registro electroencefalográfico (EEG) en pacientes con trastornos del nivel de consciencia tras la aplicación de diferentes estímulos auditivos, incluyendo el nombre propio del sujeto (NPS). Adaptada de Wu et al. (2018).

En resumen, la aplicación complementaria de la MT, junto con las terapias convencionales (fisioterapia, logopedia, neuropsicología y/o terapia ocupacional), en la NR del DCA, ha cosechado resultados positivos al mejorar de forma segura y estadísticamente significativa, el rendimiento motor, el lenguaje, la cognición y/o el estado de ánimo, con un mayor nivel de evidencia general en ictus y demencias, pero también en EP, EM, epilepsia, TNC, etc. Precisándose, todavía, estudios mejor diseñados para recomendar con un nivel de evidencia superior, su aplicación en este contexto, de forma estandarizada.

Referencias bibliográficas:

– Särkämö T, Tervaniemi M, Huotilainen M. Music perception and cognition: development, neural basis, and rehabilitative use of music. Wiley Interdiscip Rev Cogn Sci. 2013; 4: 441-51.

– Sihvonen AJ, Särkämö T, Leo V, Tervaniemi M, Altenmüller E, Soinila S. Music-based interventions in neurological rehabilitation. Lancet Neurol. 2017; 16: 648-60.

– Wu M, Bao WX, Zhang J, Hu YF, Gao J, Luo BY. Effect of acoustic stimuli in patients with disorders of consciousness: a quantitative electroencephalography study. Neural Regen Res. 2018; 13: 1900-6.

 

 

 

 

 

ESCLEROSIS MÚLTIPLE Y COMORBILIDAD NEUROPSIQUIÁTRICA

 

DÍA MUNDIAL DE LA ESCLEROSIS MÚLTIPLE CLÍNICA SAN VICENTE

La esclerosis múltiple (EM) es la enfermedad inflamatoria crónica más prevalente del sistema nervioso central (SNC), afectando a más de 2 millones de personas en todo el mundo. Los trastornos psicóticos ocurren en el 2-4% de los pacientes con esclerosis múltiple, ocasionalmente al inicio, o más comúnmente, durante el curso de la enfermedad.

La interpretación correcta de las alteraciones neuropsiquiátricas es relevante para todos los profesionales implicados en la atención sanitaria de las personas con esclerosis múltiple, teniendo un impacto significativo en el funcionamiento sociolaboral y familiar, y, por ende, en la calidad de vida de estos pacientes y sus familias. De igual forma, afectan negativamente a su grado de adherencia a las terapias modificadoras de la enfermedad (TMEs) y los regímenes de tratamiento prescritos para otras afecciones médicas.

Aunque los trastornos psicóticos en la esclerosis múltiple son infrecuentes, los estudios muestran que su prevalencia es más alta de lo atribuible al mero azar. La etiología exacta sigue siendo desconocida. La teoría principal propone que pueden estar generados por el efecto directo de las lesiones desmielinizantes, ya que los pacientes con esclerosis múltiple con psicosis tienen más probabilidades de presentar placas que afecten las regiones temporales periventriculares, como en el caso de nuestro paciente, desencadenando una disrupción de la vía dopaminérgica mesolímbica, lo cual podría explicar la etiopatogenia de estos síntomas.

La presentación predominante está marcada por síntomas psicóticos positivos (ideas delirantes, generalmente persecutorias) con relativa ausencia de síntomas negativos. El tratamiento de la psicosis en pacientes con esclerosis múltiple es el mismo que el empleado para aquellos sin EM comórbida, evitando el tratamiento con corticosteroides e interferón beta debido al riesgo de inducir o exacerbar los síntomas psicóticos. El delirio generalmente no desaparece, pero puede ser encapsulado, es decir, mitigarse, convirtiéndose en una inferencia parcialmente incorrecta de la realidad, sin llegar a dominar ni limitar la vida o el nivel de funcionamiento del paciente. Existe una falta de evidencia para seleccionar un fármaco antipsicótico en particular, prefiriéndose no obstante los antipsicóticos de segunda generación (risperidona, ziprasidona, clozapina, aripiprazol, quetiapina y olanzapina) a dosis bajas, debido al menor riesgo que comportan de desarrollar efectos secundarios extrapiramidales.

Por lo tanto, en la actualidad, la alianza terapéutica médico-paciente y un enfoque interdisciplinar entre los equipos de Neurología y Psiquiatría resultan cruciales para lograr un abordaje holístico, integral y exitoso de estos pacientes.

 

Referencia bibliográfica:

– León Ruiz M, Mitchell AJ, Benito-León J. [Delusional parasitosis in multiple sclerosis: An enigmatic manifestation of a multifaceted disease]. Neurologia. 2018 Jun 8. pii: S0213-4853(18)30116-6. doi: 10.1016/j.nrl.2018.03.013. [Epub ahead of print]

 

CONSECUENCIAS DEL DCA (1)

DCA: CONSECUENCIAS

DCA (Daño Cerebral Adquirido), se constituye como una discapacidad sufrida por un representativo porcentaje de la población nacional. Según la Federación Española de daño cerebral (FEDACE), en España, más de 420.000 personas viven con DCA.

Vamos a hablaros, en el artículo que nos ocupa, de algunas de las consecuencias del DCA, en concreto de las referenteas al déficit motor, alteraciones del tono, alteraciones de la sensibilidad y alteraciones de la coordinación y el equilibrio.

 

Déficit motor por DCA

 

La debilidad o pérdida de fuerza en un brazo, pierna o la mitad de la cara son síntomas frecuentes en un paciente que presenta un ictus.

Puede presentarse aisladamente en una sola extremidad, pero es más común que afecte a la totalidad de la mitad del cuerpo. Se denomina plejia o parálisis si el paciente es incapaz de realizar movimientos con la extremidad afectada, y paresia, si es capaz de realizar algún movimiento, aunque con menos fuerza que el lado sano.

Si la enfermedad provoca debilidad en toda la mitad del cuerpo, se denomina hemiplejía/hemiparesia. Si el daño provoca pérdida de fuerza en las cuatro extremidades hablamos de tetraplejia/tetraparesia.

Es habitual que los síntomas se padezcan con diferente intensidad en el brazo o en la pierna. Si el paciente siente más debilidad en el brazo que en la pierna diremos que la plejia o la paresia es de predominio braquial; por el contrario, si la fuerza está más afectada en la pierna, hablaremos de predominio crural.

La movilidad del organismo requiere un adecuado funcionamiento de diversas estructuras del sistema nervioso. Si deseamos mover una extremidad, la orden se inicia en la corteza cerebral y por medio de una vía denominada piramidal recorre en profundidad el cerebro a través de la cápsula interna, el tronco cerebral y la médula espinal. Desde aquí y a través de los nervios, la orden llega a los músculos de las extremidades. Para que, además de producirse el movimiento, éste sea adecuado, se precisa de la participación de otras dos estructuras del sistema nervioso, que son los ganglios basales y el cerebelo.

Todos los millones de fibras nerviosas que constituyen la vía piramidal se ordenan de acuerdo con la parte del cuerpo que van a movilizar. En la corteza cerebral se encuentran las neuronas motoras, de las que parten las fibras nerviosas de la vía piramidal. Estas neuronas se localizan en una zona media de los hemisferios cerebrales, justamente por delante de un gran pliegue del cerebro que se denomina cisura de Rolando. Esta región de la corteza cerebral se denomina corteza motora. Aquí las neuronas se ordenan de forma que las que van a llevar la movilidad en la cara ocupan la parte más inferior, seguidas hacia arriba por las neuronas que llevarán la movilidad a la mano, al brazo, al cuerpo y a la pierna.

Las diferentes arterias que llevan la sangre al cerebro irrigan diferentes partes de éste, y pueden afectar solamente a neuronas que llevan la movilidad a la cara, al brazo o a la pierna. Ello explica las diferencias en la distribución de la debilidad o de la parálisis que presentan los pacientes que han padecido un infarto o una hemorragia cerebral.

Aparte de la debilidad que se ocasiona cuando se lesionan las neuronas y las fibras que llevan la movilidad, aparecen otras manifestaciones, que en conjunto reciben el nombre de síndrome piramidal. La parálisis que presentan estos enfermos afecta a todos los movimientos voluntarios, es decir, a todos los movimientos que se realizan con nuestro consentimiento, como: andar, mover un brazo, coger un objeto, abrir o cerrar la boca y los ojos, etc. Sin embargo, no se produce parálisis de los movimientos que se hacen sin nuestro consentimiento, como: la contracción del corazón, la respiración o los movimientos intestinales.

Si el infarto o la hemorragia cerebral, además de la vía piramidal, afecta a otras estructuras del sistema nervioso central, como los núcleos de la base o el cerebelo, pueden aparecer otras alteraciones motoras, como pérdida de la coordinación o el equilibrio.

Alteraciones del tono por DCA

 

Según Bobath, el tono postural normal es aquel que es lo suficientemente alto para contrarrestar la fuerza de la gravedad, y al mismo tiempo lo suficientemente bajo para permitir un movimiento.

En las consecuencias del DCA, dentro de las alteraciones del tono, podemos diferenciar entre pacientes con un tono muscular disminuido y pacientes que presentan un tono aumentado.

El tono disminuido o hipotonía conlleva una debilidad muscular que suele afectar a los músculos del tronco y de las extremidades, apareciendo en ocasiones una hipotonía generalizada. Esto dificultará o impedirá cualquier tipo de movimiento voluntario por sencillo que sea.

El tono aumentado o hipertonía dificulta o impide al paciente realizar movimientos analíticos, es decir, los movimientos serán bruscos e incontrolables. En ocasiones el aumento del tono puede ser tan desmesurado que impida la movilización pasiva de las articulaciones o la colocación del paciente en determinadas posturas.

La espasticidad es uno de los problemas más frecuentes tras un ictus (19-38% de los pacientes). Se desarrolla de manera gradual, manifestándose generalmente en los primeros meses. Aunque no siempre causa molestias, puede interferir con la rehabilitación y las actividades de la vida diaria (comer, vestirse, asearse) y ocasionar otras complicaciones, como dolor y contracturas. Hasta un 17% de los pacientes que han sufrido un ictus presentan espasticidad al año del episodio, y un 4% presenta una espasticidad discapacitante.

No deben tratarse todos los casos de espasticidad; una espasticidad ligera puede que no requiera tratamiento e incluso ayude al paciente, mientras que los casos más graves a menudo no responden al mismo.

El tratamiento va encaminado a disminuir el grado de espasticidad y a prevenir las complicaciones que puedan aparecer. Existen diversas opciones de tratamiento:

  • Evitar o corregir factores que aumenten el grado de espasticidad. Por ejemplo: el frío, la ansiedad, las infecciones, los puntos de presión, el dolor, el estreñimiento, etc.
  • Ejercicios específicos, movilizaciones y algunos tipos de corrientes, que se aplican en el gimnasio de fisioterapia.
  • Aparatos ortopédicos (férulas y ortesis) que se colocan para corregir laposición del miembro.
  • Medicamentos que se administran por vía oral como el Lioresal © (baclofeno) o el Sirdalud © (tizanidina).
  • Inyección de fármacos en los músculos espásticos (Toxina Botulínica).
  • Colocación de una Bomba de Baclofeno. Se trata de un depósito pequeño (reservorio) que se coloca bajo la piel del abdomen, conectado a un tubo (catéter) que se mete dentro de la columna, en el espacio subaracnoideo. El reservorio contiene un medicamento antiespástico (baclofeno) y manda la dosis que indique el médico hacia el líquido que hay en el espacio subaracnoideo.

Alteraciones de la sensibilidad por DCA

 

La sensibilidad al tacto, al dolor, a la temperatura y a la presión es recogida en la piel por una serie de minúsculos receptores, que a través de los nervios sensitivos llegan a la médula espinal. Allí se cruzan de lado y ascienden hasta llegar a una estructura cerebral denominada tálamo. En este punto se integran diferentes vías nerviosas, y desde allí salen conexiones nerviosas a la corteza cerebral, fundamentalmente para el lóbulo parietal, para que finalmente seamos conscientes de la sensación y podamos identificar el estímulo. Es muy frecuente que en los ictus se lesionen las vías de la sensibilidad y se produzca una pérdida de sensibilidad en la parte contraria del cuerpo. Ésta se traduce en una sensación de acorchamiento o, en ocasiones, en «sensaciones raras», como «hormigueo», sensación exagerada y desagradable ante cualquier roce, o incluso sensación dolorosa sin nada que lo justifique, que pueden afectar a la cara, a la cara y el brazo, o a toda la mitad del cuerpo.

Cuando hay afectación importante de esta sensibilidad posicional es frecuente que el paciente intente levantarse de la silla sin colocar el pie correctamente apoyado y colocado, con el consecuente peligro de caerse. El cuidador debe recordar al paciente la necesidad de valorar la postura del pie y de la pierna antes de levantarse y durante la marcha.

Alteraciones de la coordinación y el equilibrio por DCA

 

Si el infarto o la hemorragia cerebral, además de la vía piramidal, afecta a otras estructuras del sistema nervioso central, como los núcleos de la base o el cerebelo, pueden aparecer otras alteraciones motoras.

Cuando la lesión afecta al cerebelo, se produce el denominado síndrome cerebeloso, caracterizado por una alteración del equilibrio y de la coordinación de los movimientos voluntarios. En ocasiones, se asocia también a una disminución de la fuerza muscular.

Las alteraciones del equilibrio condicionan que el individuo no pueda permanecer de pie, pierde el equilibrio continuamente ya sea parado o durante la marcha. Para evitarlo aumenta su base de sustentación abriendo las piernas y cuando camina la trayectoria es oscilante, semejando a la marcha de un “borracho” (marcha atáxica).

Cuando existe alteración de la coordinación se produce una alteración de los movimientos voluntarios, apareciendo una dismetría; no calculan bien la distancia que los separa de los objetos y así, al intentar coger un objeto lo sobrepasan o no llegan a éste.

 

LA REHABILITACIÓN FÍSICA

LA REHABILITACIÓN FÍSICA. EL MÉDICO REHABILITADOR

¿QUIÉN ES EL MÉDICO REHABILITADOR?

La Rehabilitación,según la Organización Mundial de la salud (OMS), es el conjunto coordinado de recursos médicos, educativos y profesionales destinados a devolver al paciente con discapacidad la mayor independencia y capacidad funcional posible con el fin de reinsertarlo a una vida plena en su entorno.

La Medicina Física y Rehabilitación como especialidad médica comprende el diagnóstico, valoración, prevención y tratamiento del paciente discapacitado dirigido a facilitar, mantener o devolver la máxima capacidad funcional resultante.

El médico rehabilitador es el especialista en Medicina Física y Rehabilitación; su ámbito de actuación implica la asistencia integral de pacientes con procesos discapacitantes, potencialmente invalidantes o en situaciones residuales deficitarias en los campos del aparato locomotor y sistemas nervioso, cardiovascular y respiratorio y de alteraciones sensoriales, así como las repercusiones psicológicas y sociolaborales concomitantes. Por ello es el médico de cabecera del discapacitado y su entorno familiar.

Por tanto, el médico rehabilitador, interviene en todas las fases del proceso rehabilitador y lo coordina. Inicialmente realizará una historia clínica detallada del paciente y su entorno familiar, social y laboral, estimando los déficits y las limitaciones funcionales o sociales a que dan lugar. Según la historia clínica y la exploración del paciente, junto con las pruebas complementarias pertinentes, llegará a un diagnóstico, tanto médico como funcional, estableciendo un plan de tratamiento integral.

El médico rehabilitador valora en todas las fases al discapacitado y varía los objetivos del tratamiento en base a los cambios clínicos del paciente y su entorno. Del mismo modo, establece mediante informes clínicos el estado actual o secuelar del paciente y define el programa de cuidados a largo plazo o atención domiciliaria si fuese pertinente. Es además responsable del desarrollo del programa preventivo tanto primario, encaminado a que no se produzcan deficiencias físicas, mentales ni sensoriales, como secundario, impidiendo que las deficiencias una vez producidas tengan consecuencias negativas en todas las áreas del paciente y su entorno.

 

¿QUÉ OBJETIVOS TIENE LA MÉDICINA FÍSICA?

Los objetivos del médico rehabilitador son:

  • Realizar una valoración minuciosa de la situación física y funcional del paciente a su llegada.
  • Establecer pautas de tratamiento adecuadas y específicas para cada paciente según la patología de base y evolución.
  • Prever posibles complicaciones características de la patología que presente el paciente y establecer las medidas preventivas oportunas.

 

¿CÓMO SE CONSIGUEN ESTOS OBJETIVOS?

El médico rehabilitador colabora con otros profesionales:

  • Valorando de modo integral al paciente y su entorno.
  • Evaluando los déficits a nivel osteoarticular (fracturas, luxaciones, calcificaciones, etc.) y las alteraciones del movimiento mediante la exploración clínica y la aplicación de escalas.
  • Estableciendo objetivos para la planificación de tratamiento y prevención de complicaciones ortopédicas (calcificaciones, rigideces, espasticidad, síndromes dolorosos, etc.).
  • Valorando la necesidad de ayudas técnicas (ortesis, sillas de ruedas, etc.) y realizando su prescripción.
  • Siguiendo la evolución clínica y modificando los tratamientos dentro del ámbito de la fisioterapia y la Terapia Ocupacional.
  • Manteniendo sesiones clínicas con el equipo rehabilitador para comentar sus progresos, redefinir los objetivos de la rehabilitación, prevenir y tratar los problemas que vayan apareciendo y determinar el alta cuando la rehabilitación ya no sea necesaria.
  • Describiendo y evaluando, tras el periodo de recuperación máxima, las posibles secuelas y limitaciones funcionales con el objetivo de establecer medios para lograr la máxima autonomía posible.
  • Reuniéndose con las familias y cuidadores para ponerse de acuerdo en los objetivos y posibilidades de la rehabilitación, recibir indicaciones sobre la actuación en el domicilio y comentar los problemas que vayan surgiendo.

 

¿CUÁNDO DEBE COMENZAR LA REHABILITACIÓN?

El programa de rehabilitación debe comenzar muy pronto, mientras el paciente está aún hospitalizado, en cuanto su situación médica lo permita, y se irá adaptando posteriormente a la evolución del paciente y a su capacidad de colaborar activamente.

En los pacientes más afectados puede ser necesario iniciarlo en la misma habitación del hospital, contando con la ayuda de familiares y cuidadores que puedan recibir los consejos del equipo de rehabilitación y aprovechar los momentos de la jornada en que el paciente esté menos cansado y colabore mejor.

Los pacientes que puedan ser trasladados en silla de ruedas y no requieran vigilancia médica estrecha, sueros u oxígeno, serán trasladados a las salas de fisioterapia de ingresados para iniciar allí el tratamiento de fisioterapia.

En la mayoría de los casos el ingreso hospitalario por ictus suele ser mucho más corto que el del programa rehabilitador, así que la rehabilitación continuará, bien en régimen hospitalario o bien de forma ambulatoria tras el alta hospitalaria.

En general la institucionalización no mejora los resultados del programa rehabilitador sino todo lo contrario y, siempre que sea posible, es mucho mejor para el paciente la vuelta al domicilio.

 

¿CUÁNDO ACABA LA REHABILITACIÓN?

El programa de rehabilitación acaba cuando el paciente se encuentra recuperado, ya no necesita de los profesionales del equipo rehabilitador para seguir mejorando, o bien, cuando se encuentra estabilizado y el tratamiento no redunda en mejoría en la función.

El tiempo necesario para completar el programa rehabilitador es diferente en cada paciente y depende de la gravedad de la afectación neurológica y de los problemas que presente. Habitualmente abarca la época de mayor recuperación del déficit neurológico, que se completa durante los primeros 6 meses a 1 año desde la lesión.

Muchos pacientes van a ser dados de alta del programa rehabilitador con secuelas y discapacidades. Algunos necesitarán seguir realizando en su domicilio algunos ejercicios de mantenimiento para conservar libre e indolora la movilidad de los miembros paralizados y para mantener los logros conseguidos durante el tratamiento.

La Clínica San Vicente concierta con el SERMAS para la realización del ELECTROMIOGRAMA

La Clínica San Vicente resulta adjudicataria en la Comunidad de Madrid para la realización de electromiograma y así reducir la lista de espera madrileña.

En sentido estricto, el término electromiograma se refiere al registro de la actividad eléctrica generada por el músculo esquelético.

Cuánto dura la prueba 

La duración es muy variable, en función de la patología que se quiere estudiar. De ahí la importancia que tiene cuando se solicita una cita el poder indicar qué es aquello que se quiere explorar o diagnosticar. Las pruebas más breves viene a durar 20-30 minutos, pero es posible estar trabajando varias horas con un mismo paciente.

Cuándo está indicada esta prueba

  • Situaciones de pérdida de fuerza en las extremidades.
  • Situaciones de sensaciones de acorchamiento o pérdida de sensibilidad ene extremidades.
  • En los casos en los que se sospeche la existencia de lesión de raíces nerviosas, transmisión neuromuscular y/o músculos.
  • Pacientes con varias enfermedades: Por ejemplo, un paciente diabético mal controlado y de largo tiempo de evolución, en el que sus nervios están afectados (“neuropatía diabética”) y que, además, tiene una hernia discal con aparente compresión de una raíz nerviosa. En la exploración física se puede detectar que la raíz nerviosa no funciona correctamente pero el EMG puede discriminar, además, qué es atribuible a la diabetes y qué a la hernia discal.
  • Pacientes con estenosis espinal: En estos pacientes, la deformación del hueso va comprimiendo progresiva y lentamente las estructuras nerviosas. Si la afección nerviosa avanza, puede ser necesario operar. Pero la operación es agresiva y los pacientes suelen ser ancianos, por lo que, antes de operar, hay que asegurarse de que realmente es necesario hacerlo. En estos casos, el EMG puede servir para valorar la gravedad del daño y, al repetirlo al cabo de unos 3 meses, determinar si la estenosis está progresando o no.
  • Ámbito médico-legal: En casos en los que es necesario demostrar objetivamente que hay nervios afectados. Es muy difícil demostrar la existencia del dolor, pues el paciente podría simular, pero una alteración en el EMG demuestra de forma objetiva que existe algún daño neurológico. En este sentido es importante señalar que no siempre se produce a la inversa; el hecho de que el electromiograma sea normal no descarta totalmente que existan dolores de espalda limitantes.

Clínica San Vicente amplía su Certificación ISO 9001 en Hospitalización y Cuidados Paliativos

El pasado 16 de Febrero la Clínica San Vicente obtuvo la Certificación ISO 9001 para Procedimientos de rehablilitación de Daño Cerebral, Rehabilitación general y fisioterapia respiratoria en pacientes ambulatorios y hospitalizados y cuidados paliativos.

El objetivo de la Clínica San Vicente, es ofrecer la máxima calidad asistencial fijando los protocolos médicos y operacionales que aseguren que los procedimientos sean eficaces y seguros para el paciente. Entre sus principales objetivos dentro de la certificación, se encuentran la consolidación de los cursos y Máster de experto para los futuros profesionales en la especialidad de Daño Cerebral, la expansión de su Unidad de Trafico y la próxima concertación con el Servicio Madrileño de Salud de nuevas Unidades.

 

TAPIZ RODANTE: TÉCNICA DE REHABILITACIÓN NEUROLÓGICA

Técnicas para rehabilitación

CINTA DE MARCHA ESPECIAL COMO TÉCNICA PARA REHABILITACIÓN NEUROLÓGICA

En los procedimientos de Rehabilitación motora en Daño Cerebral, hay múltiples técnicas, protocolos y tecnología para aplicar en la recuperación de los déficits motores. Debemos aplicar la técnica más eficaz, siempre teniendo en cuenta la seguridad del paciente y los estudios que avalen dicha tecnología. Dentro de la fisioterapia neurológica la reeducación de la marcha ocupa un papel importante y fundamental en la recuperación funcional del paciente. Una de la herramientas de las que dispone la Clínica San Vicente es el uso del  tapiz rodante con suspensión parcial del peso corporal (SPPC).

El sistema está compuesto por una plataforma móvil de rodamiento y una suspensión que permite la descarga del peso corporal mediante un arnés desgravitado desde el techo. De esta forma el paciente no tiene riesgo de caída ni el impedimento que le puede trasladar el propio fisioterapeuta en su afán por evitarla, al emplear esta técnica.

Varios artículos científicos han demostrado los beneficios de este sistema:

– Inicio precoz de la reeducación de la marcha.

– Abordaje dinámico: integra el soporte de peso, el equilibrio y se fuerza la alternancia del paso asegurando la extensión de cadera durante la fase de apoyo.

– Descarga simétrica del peso sobre los MMII evita marcha asimétrica por compensación.

– Marcha rítmica, repetitiva e intensiva.

– Normalización del tono muscular.

Dpto. de fisioterapia de la Clínica San Vicente

PACIENTE CON DISCAPACIDAD: AYUDAS AL ALQUILER

  • PACIENTE : AYUDA AL ALQUILER IMSERSO

Desde el Departamento de Trabajo Social de la Clínica San Vicente, estamos tras la pista de todos los posibles trámites y ayudas que ofrecen las administraciones para facilitar la calidad de vida y el regreso del paciente al entorno social y familiar.

Una de las complicaciones más habituales después de un proceso de enfermedad (y más aún en daño cerebral) es la imposibilidad del regreso al domicilio. En algunas ocasiones debido a la accesibilidad del mismo (escaleras, casas de dos plantas, baños demasiado pequeños…) siendo muy difícil que el paciente pueda llegar a ser independiente en él, o que los familiares puedan atenderle.

El proceso de enfermedad en muchos casos va ligado a problemas económicos, esto hace que la patología se acrecenté y surjan complicaciones añadidas que puede evitarse.

Por todo esto, para pacientes que cumplen estas dos problemáticas, el IMSERSO ofrece ayudas a los titulares de pensiones no contributivas que residan en viviendas de alquiler.

 Adjuntamos enlace con toda la información: http://www.imserso.es/imserso_01/prestaciones_y_subvenciones/solicitud_complemento_titulares_pnc_en_vivienda_alquilada/index.htm#ancla1

Beatríz Hernández. Trabajadora Social